Estados Unidos (EU) puso en alerta a unos 8 mil 500 militares que podrían desplegarse como parte de las tropas de la alianza atlántica (OTAN) si Rusia invadiera Ucrania, anunció ayer el portavoz del Pentágono, John Kirby.
“El número de efectivos que el ministro [de Defensa] ha puesto en alerta elevada asciende a 8 mil 500 hombres”, declaró y subrayó que “no se tomó ninguna decisión sobre un despliegue de fuerzas fuera de Estados Unidos por el momento”. Pero “está muy claro”, añadió, que los rusos “no tienen la intención actualmente de reducir la escalada”.
El anuncio se conoce horas después de que el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, pidiera evitar declaraciones alarmistas sobre las tensiones entre Rusia y Ucrania, una declaración que dio poco antes de una videoconferencia entre el presidente Joe Biden y líderes de la Unión.
Los cancilleres de los países europeos mantuvieron una reunión en Bruselas y escucharon, por videoconferencia, los argumentos del secretario estadounidense de Estado, Antony Blinken.
En la víspera, los europeos habían sido tomados por sorpresa ante la decisión de Washington de pedir la salida de familiares de sus diplomáticos en Ucrania.
Borrell pidió ayer tranquilidad. “Es necesario permanecer tranquilo y hacer lo que sea necesario, pero evitando una crisis de nervios”, dijo en una rueda de prensa después de la reunión de cancilleres y de escuchar a Blinken.
“Sabemos muy bien cuáles son las amenazas y sabemos muy bien (...) la forma en que debemos reaccionar. Y sin duda debemos evitar reacciones que puedan dar la sensación de una alarma que tiene consecuencias, incluso desde el punto de vista económico”, añadió.
Por el momento, el gesto estadounidense fue seguido por el Reino Unido y Australia, aunque el gobierno de Ucrania calificó la decisión como “prematura” y “excesiva”.
Borrell dijo que el intercambio con Blinken había sido “muy útil para determinar la marcha a seguir en una coordinación muy estrecha”. Sin embargo, agregó, “no creo que haya nada nuevo que pueda aumentar la sensación de miedo a un ataque inmediato” de Rusia a Ucrania, como para justificar la retirada de personas de ese país. Por eso, puntualizó, “pienso que hay un acuerdo pleno entre los miembros [de la UE] en el sentido en que estas medidas precaución no son necesarias”.
La percepción de urgencia, sin embargo, se profundizó poco después del fin de la reunión en Bruselas, cuando en Washington la Casa Blanca anunció que el presidente Biden se conectaría por videoconferencia con varios líderes europeos.
En esa lista de interlocutores estarían la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen; el titular del Consejo europeo, Charles Michel, y los líderes Emmanuel Macron (Francia), Olaf Scholz (Alemania), Mario Draghi (Italia), Andrzej Duda (Polonia) y Boris Johnson (Reino Unido). También participaría de la videoconferencia el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg.
En medio de un escenario de tensiones constantes, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) emitió una nota en que detalló el refuerzo de la capacidad disuasoria y de defensa en el flanco Este de Europa, con envío de aviones de combate y barcos además de la promesa de despliegue de tropas.
En respuesta, el gobierno ruso acusó a la OTAN y a Estados Unidos de “exacerbar' las tensiones con el despliegue de fuerzas militares hacia el Este.
“Las tensiones se han exacerbado con anuncios y acciones muy concretas de parte de Estados Unidos y la OTAN”, dijo a la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.
El funcionario denunció la “histeria” en Europa por las acusaciones que se multiplican en las últimas semanas de una invasión rusa inminente.
En Londres, el primer ministro Boris Johnson, dijo que una invasión rusa a Ucrania “podría ser una nueva Chechenia”.
Estados Unidos y los países de la UE acusan a Rusia de amenazar con una acción militar de gran escala a Ucrania, ante la acumulación una enorme capacidad militar a lo largo de la frontera común. Sin embargo, Rusia niega que tenga intención de invadir territorio ucraniano.
Este lunes, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, formuló un llamado a la UE a “permanecer unida” y añadió que “Ucrania no cederá a las provocaciones”.
Los diplomáticos europeos han multiplicado esfuerzos en la última semana para definir las “sanciones masivas” prometidas contra Rusia.

