El ataque en la estación ferroviaria de Kramatorsk (este de Ucrania), que dejó al menos 50 fallecidos, constituye un “crimen contra la humanidad”, declaró el jefe de la diplomacia francesa, Jean-Yves Le Drian.
Al lugar acuden desde hace días cientos de personas que buscan huir de la guerra.
El primer ministro británico, Boris Johnson, dijo que el ataque “muestra la oscuridad en que está sumido el otrora reputado ejército de [Vladimir] Putin”, y su homólogo alemán, Olaf Scholz, lo calificó de “atroz”.
Volodimir Zelensky pidió una “respuesta global firme”.
