Alemania se enfrenta a un aumento “claramente exponencial” de las infecciones, vinculado a la propagación de la variante británica, dijo ayer el vicepresidente del instituto de vigilancia sanitaria Robert Koch (RKI).
Las autoridades sanitarias temen para las próximas semanas “un número muy elevado de contagios, numerosos casos graves y muertes, y hospitales saturados”, explicó.
Para combatir el virus, Alemania, Francia, Italia, Bulgaria y Eslovenia reanudaron ayer la vacunación con AstraZeneca, y otros países, como España, Portugal y Holanda, comenzarán de nuevo la próxima semana.
Una quincena de países había suspendido la administración del fármaco de AstraZeneca ante el temor a reacciones, como la formación de coágulos.
Dinamarca, por su parte, anunció este viernes que, al igual que sus vecinos Noruega y Suecia, esperaría antes de reanudar la vacunación.
