Marcelo Crivella, un pastor evangélico que en su momento demonizó a católicos y homosexuales, fue elegido ayer alcalde de Río de Janeiro, según un sondeo, tras la segunda vuelta de los comicios municipales en Brasil, que confirmaron la hecatombe del Partido de los Trabajadores del expresidente Lula da Silva.
Crivella, del derechista Partido Republicano de Brasil y pastor de la Iglesia Universal del Reino de Dios, obtuvo el 57% de los votos, frente al 43% para Marcelo Freixo, del Partido Socialismo y Libertad, de acuerdo con un sondeo de Ibope.
Los brasileños votaron en los municipios donde ningún candidato obtuvo la mayoría absoluta el pasado 2 de octubre.
En la primera vuelta de las elecciones municipales, el Partido de los Trabajadores tuvo su mayor golpe en Sao Paulo justo después de la destitución de la expresidenta Dilma Rousseff, mientras que la formación conservadora del presidente Michel Temer fue la que más alcaldías ganó, como ya había sido el caso en 2012.