La inequidad en el acceso a las vacunas, las mutaciones del virus, el relajamiento de las medidas de bioseguridad y la desinformación son algunos de los factores que no ayudan a la humanidad a superar esta prolongada pandemia de la Covid-19.
El surgimiento de la nueva variante del virus SARS-CoV-2 (B.1.1.529), denominada Ómicron e identificada en Sudáfrica, deja en evidencia esa situación, ya que en ese país la población vacunada con dos dosis no supera el 30%.
Los científicos panameños Xavier Sáez-Llorens y Paulino Vigil De Gracia plantean que la transmisión y surgimiento de nuevas variantes seguirán mientras el porcentaje de vacunación en los países siga bajo, porque el virus tiene la capacidad de mutar y generar nuevos linajes o variantes cuando se replica libremente en una población no vacunada o incompletamente vacunada.
De hecho, el continente africano sigue con un porcentaje bajo de población protegida —10.7% con una dosis y 7.2%, con dos— muy por detrás de la media mundial, que es el 54.1% de la población con, al menos, una dosis, según los datos del sitio ourworldindata.org.
Baja tasa de vacunación, el caldo de cultivo para las nuevas variantes
El surgimiento de la nueva variante del virus SARS-CoV-2 (B.1.1.529) —denominada Ómicron— identificada en Sudáfrica, trae consigo la interrogante ¿por qué es difícil poner fin a la pandemia?
La respuesta es compleja y comienza por el hecho de que hay circunstancias que convergen en esta crisis y que suponen serios problemas para frenar la transmisión comunitaria de este virus, causante de la enfermedad Covid-19, que apareció en noviembre de 2019 en la ciudad de Wuhan, China.
Así lo plantean científicos panameños e internacionales que coinciden en que las circunstancias a las que se enfrentan son variadas, entre ellas, la inequidad en el acceso a las vacunas, las mutaciones del virus, el relajamiento de las medidas de bioseguridad y la desinformación.
Un ejemplo claro de la mala distribución de las vacunas y la mutación del virus es el surgimiento de Ómicron en Sudáfrica, un país donde la tasa de vacunación anticovid es del 25%, lo que resalta la urgencia de distribuir mejor las dosis para evitar mutaciones peligrosas, planteó recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Mientras los países ricos inyectan la dosis de refuerzo a su población, incorporan a los niños a la campaña de vacunación y se esfuerzan por inyectar el biológico a los rezagados, África sigue con un porcentaje bajo de población protegida —10.7% con una dosis, y 7.2% con dos—, muy por detrás de la media mundial, que es el 54.1% de la población con, al menos, una dosis, según los datos del sitio ourworldindata.org.

El pediatra, infectólogo e investigador Xavier Sáez-Llorens explicó que, como Sudáfrica no llega al 30% de la población vacunada con dos dosis y, para colmo, 20% de su población es VIH positiva, es un terreno fértil para las nuevas variantes de la Covid-19.
“El mundo científico y empresarial tiene que ser más solidario y asegurar la distribución equitativa de las vacunas en cada rincón del mundo. Ningún país está a salvo del virus si el mundo entero sigue en descontrol de su pandemia localmente”, manifestó.
Sáez-Llorens subrayó que la transmisión y resurgimiento de nuevas variantes seguirá mientras el porcentaje de vacunación en los países se mantenga bajo, porque el virus tiene la capacidad de mutar y generar nuevos linajes o variantes cuando se replica libremente en una población no vacunada o solo parcialmente vacunada.
Otro factor que influye desfavorablemente en la pandemia es el descontrol en la transmisión del virus, que fue lo que llevó a que surgiera la variante de preocupación denominada Delta (B.1.617.2) en la India, a finales del año pasado, debido a la fuerte densidad de población y el relajamiento de las medidas higiénico-sanitarias. Actualmente en la India, solo el 31% de su población tiene esquema completo de vacunación contra la Covid-19.
Efecto del relajamiento
El reciente aumento de casos de Covid-19 en el Viejo Continente lo ha convertido en el epicentro de la pandemia. La realidad de Europa es que varios países relajaron las medidas de bioseguridad, como el uso de mascarilla, y otro factor que está influyendo es que —de acuerdo con los datos de ourworldindata.org— solo un 57.7% de la población tiene sus dos dosis de la vacuna contra la enfermedad.
El investigador distinguido del Sistema Nacional de Investigación de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Paulino Vigil De Gracia manifestó que el escenario se complicó por no mantenerse las estrategias de bioseguridad que alejan al virus, como, además del uso de mascarillas, evitar las aglomeraciones.
Añadió que la gente se sorprende por lo que está ocurriendo en Europa y atacan las vacunas sin hacer un solo análisis. Por ejemplo, Alemania tiene un poco más de 84 millones de habitantes, y se ha vacunado por completo el 67%, es decir, que hay 27 millones de personas no vacunadas (6 veces la población de Panamá) sin o con pocas restricciones, manifestó.
Ante ese panorama en Alemania, Jens Spahn, ministro de Salud de ese país, lanzó días atrás una fuerte advertencia para quienes no se han vacunado contra el nuevo coronavirus. El funcionario dijo estar seguro de que para fines de este invierno todos en esa nación estarían “vacunados, recuperados o muertos”.
La canciller en funciones de Alemania, Angela Merkel, admitió que la situación por la pandemia es ya “dramática”, y que las restricciones que están actualmente en vigor “no son suficiente”, por lo que podrían adoptarse nuevas medidas en los próximos días, en línea con la senda emprendida ya por otros países de Europa.
Escenario de Panamá
Durante esta última semana epidemiológica (del 21 al 27 de noviembre) se registraron en el país mil 471 casos de Covid-19, lo que representa 89 casos más que los registrados la semana anterior (del 14 al 20 de noviembre), según los los reportes epidemiológicos del Ministerio de Salud.
En Panamá se ha vacunado con dos dosis el 54% de la población total, estimada en 4 millones 536 mil 240, según datos del “vacunómetro”.
