El proyecto de la nueva sede regional de la Universidad de Panamá (UP) en el distrito de San Miguelito no contemplaba ni las vías de acceso al centro ni las proyecciones de crecimiento de la población estudiantil.
Así lo denunció el propio rector de la casa de estudios, Eduardo Flores, quien resaltó que, lamentablemente, el proyecto contemplaba la construcción de un nuevo edificio, pero este no tenía la capacidad para albergar ni siquiera a los estudiantes que actualmente tiene el Centro Regional Universitario de San Miguelito.
Desde su punto de vista, el último acto público relacionado con la obra, efectuado en agosto de 2016, “no respondía a sus necesidades”.
El rector de la UP informó que, en atención a esta situación, comenzaron a trabajar en un nuevo pliego de condiciones y se percataron de que el nuevo centro también sería edificado sin contar con vía de acceso al terreno.
Ese hecho los llevó a iniciar un proceso ante la Autoridad Nacional de Administración de Tierras, para que les conceda un terreno estatal de unos 2 mil 400 metros cuadrados, que serviría como entrada principal del proyecto.
El nuevo centro regional está diseñado para un terreno de ocho hectáreas, ubicado cerca de la barriada Las Cumbrecitas, en el corregimiento Ernesto Córdoba.
Flores estimó que si se logra solucionar el problema del terreno adicional, antes que culmine este año se podría licitar la obra.
PIDEN AGILIZAR
A pesar de que durante años se ha visto como una prioridad la construcción de este nuevo centro, la decisión de ejecutar la obra se ha ido postergando durante los últimos 10 años.
Luis Acosta, director de la actual sede regional, recordó que esta opera desde hace nueve años en el centro comercial La Gran Estación, cerca de bares y casinos, y que al tratarse de una “zona roja” las instalaciones son objeto de vandalismo y quienes allí asisten resultan víctimas de robos y hurtos.
También se enfrentan problemas de filtraciones de agua en algunas aulas, proliferación de ratas, hacinamiento, acondicionadores de aire dañados, salones sin cielo raso, paredes rajadas y exceso de ruido.
Por su parte, Keily Guardia, secretaria del movimiento Democracia Estudiantil, expresó que el actual centro “no responde” a las necesidades de un campus universitario y que existen muchas carencias, entre ellas, de laboratorios, campos de esparcimiento, así como un adecuado sistema de seguridad.
La dirigente estudiantil señaló que la nueva regional es una necesidad que no se puede seguir postergando, por lo que no descartan solicitar una reunión con el rector Flores para exponer nuevamente el tema.
En la actualidad, el centro regional de San Miguelito tiene una matrícula de 4 mil 200 alumnos, atendida por un cuerpo de 250 docentes y 80 administrativos.

LAS FALLAS
De concretarse el acto público que impulsa el rector Flores, sería el cuarto proceso por el que pasaría la construcción del nuevo centro regional, toda vez que en los tres intentos previos se han reportado irregularidades.
La primera vez que se subió la licitación en el portal Panamá Compra fue en 2014, pero se suspendió para hacer correcciones al pliego de condiciones.
Posteriormente, en 2015, la licitación fue objeto de varias acciones de reclamo y los tres informes de evaluación que se presentaron fueron cuestionados por la Dirección General de Contrataciones Públicas, que al final ordenó cancelar el acto público.
La última licitación, que también incluía el Campo de Antenas por un valor de 95 millones de dólares, se realizó en el año 2016, fue cancelada por el actual contralor de la República, Federico Humbert.
En su momento, se indicó que el contrato no fue avalado porque existían “fallas insubsanables”, entre estas, que el terreno en el que se construiría el centro regional no estaba a nombre de la universidad.
‘PREVIMOS TODO’
Al consultarle sobre la situación, el exrector de la UP Gustavo García de Paredes señaló que el diseño de la nueva sede estaba previsto como un moderno centro, con todas sus vías de acceso y dejando espacio para su crecimiento.
“Cuando se aprueba un plano y se somete a un acto público, tiene que cumplir con todos los preceptos, como [la] vía de acceso”, expresó.
Detalló que la vía Simón Bolívar (Transístmica) está a escasos 300 metros del terreno donde se pretende levantar la obra.
Narró también que para ese centro se había contemplado una inversión de aproximadamente 30 millones de dólares, lo que incluía una edificación “holgada” que permitiera recibir a la población actual y un poco más, así como la posibilidad de que se fuese ampliando según las necesidades.
Sin embargo, García de Paredes precisó: “Tú no construyes una cosa pensando hacerla para un crecimiento [de la población] de los próximos 25 años, porque vas a tener instalaciones sin uso”.
A su juicio, tanto el terreno como el pliego de condiciones de la obra “cumplían” con los estándares necesarios.
