Luego de que el Ministerio Público iniciara la exhumación de los restos de Heliodoro Portugal, enterrados en el Jardín de Paz, para hacer nuevas pruebas de ADN, sus familiares expresaron su malestar.
La hija del dirigente político desaparecido en 1970 durante la dictadura militar, Patria Portugal se encadenó ayer en el Arzobispado de Panamá. La acompañó su hijo, Román Mollah.
Las pruebas de ADN se ordenaron por la aparición de indicios que apuntarían a que los restos en el Jardín de Paz podrían corresponder, en realidad, al sacerdote Héctor Gallego, desaparecido en 1971.
Pero Portugal, exdefensora del Pueblo (2011-2013), considera que ya se han hecho suficientes pruebas de ADN y que todo apunta a que los restos son de su padre. Pide a la Iglesia católica que se pronuncie al respecto. Al cierre de esta edición, la Iglesia, que se ha mostrado en a favor de las investigaciones, no había emitido comentarios.
La fiscal superior de descarga, Geomara Guerra, solicitó practicar una nueva prueba de ADN a los restos que inicialmente fueron identificados como los de Portugal, luego de que Edilma Gallego (hermana del sacerdote) asegurara en una carta a la exprocuradora Kenia Porcell que esos restos eran los de su hermano. El dato se la había dado, según dijo, el fallecido exdictador Manuel Antonio Noriega y otros militares.
Los restos, que inicialmente se identificaron como los de Portugal, fueron encontrados en 1999 por excavaciones efectuadas por la Comisión de la Verdad en el antiguo cuartel de Los Pumas de Tocumen.
Gallego, en la nota entregada a Porcell, sostuvo que forenses del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses admitieron que cuando se hizo el hallazgo en 1999 pudieron haberse mezclado los restos óseos, por lo que sugería hacer una nueva comparación de ADN.
Por la desaparición y muerte de Portugal, el Segundo Tribunal adelanta un proceso en el cual hay cinco imputados.
En el caso de Gallego, sus restos nunca fueron encontrados.