La consulta ciudadana para consensuar la propuesta de ley que el Ministerio de Salud (Minsa) presentará a la Asamblea Nacional (AN) y así reemplazar la ley general de trasplantes –Ley 3 de 8 de febrero de 2010– se encuentra en la recta final.
El director de la Organización Panameña de Trasplantes (OPT), César Cuero, quien participa en el proceso, explicó que la consulta ciudadana comenzó el pasado 27 de diciembre, cuando el proyecto fue divulgado a través de la web del Ministerio de Salud (minsa.gob.pa).
Cuero expresó que además de eso enviaron notas a organizaciones, grupos y asociaciones que podían estar interesadas en el desarrollo de esta iniciativa de ley.
De hecho, subrayó que durante este mes recibieron propuestas, recomendaciones y aportes que serán analizados e integrados a la versión final del proyecto que se entregará en la Asamblea.
LA PROPUESTA
El artículo número uno de esta propuesta establecerá el marco regulatorio de las actividades relacionadas con la obtención y utilización clínica de componentes anatómicos (órganos), incluidos la donación, la extracción, la preparación, el transporte, la distribución y el trasplante.
Además, fijaría las condiciones mínimas para el funcionamiento de las instituciones y establecimientos de salud relacionados con la extracción y trasplantes.
En términos generales, la iniciativa de ley conserva 10 artículos contenidos en la Ley 3 del 8 de febrero de 2010, tiene 40 artículos nuevos y el resto tuvo algún tipo de modificación. En total, son 94 artículos.
Cuero expresó que la futura ley tiene entre sus principales aportes la reestructuración y le brinda autonomía financiera y administrativa a la nueva estructura nacional de trasplantes. Es decir, la eleva a Instituto Panameño de Donación y Trasplantes, el cual reemplaza a la existente Organización Panameña de Trasplantes.
También adiciona un artículo al Código Penal para tipificar el delito de tráfico de órganos y el turismo de trasplante de órganos.
Por otro lado, organiza y da un marco legal a los bancos de órganos y tejidos; actualiza el procedimiento de entrada y salida al país de estos componentes, clarifica el proceso de diagnóstico de muerte cerebral, define el manejo de células y se amplía el número de licencias para instituciones que quieran hacer trasplante.
INQUIETUD
Uno de los principios que rescata la nueva propuesta, pero que causa malestar entre algunas organizaciones que participan en la discusión, es el relacionado con la “presunción legal de donación”.
En ese sentido, la ley vigente sostiene lo siguiente: “se presume que un fallecido es donante si durante su vida no manifestó su oposición a serlo y si dentro de las seis horas después de realizado el diagnóstico de muerte encefálica o antes del inicio de la necropsia médico-legal sus deudos no expresen su oposición a la donación”.
Para la presidenta de la Asociación Nacional de Enfermeras de Panamá, Lidya Espinosa, esta norma tiene artículos que se repiten con algunos ya existentes, por lo que considera que debe evaluarse ese tema.

A su vez, Espinosa abogó por que se elimine la presunción legal de donación de órganos, por un tema “ético”.
Según la enfermera, debe ser “muy doloroso” para un familiar enfrentar la muerte de uno de sus seres queridos y que luego se entere de que le extrajeron los órganos porque no pudo llegar a tiempo luego de su fallecimiento.
Por su parte, el miembro de la Asociación Nacional de Pacientes con Insuficiencia Renal Crónica y Familiares, Pedro Vargas, manifestó que la nueva norma debe incluir tanto a nacionales comoa extranjeros residentes en Panamá, como parte de la oportunidad de recibir un trasplante.
De acuerdo con Vargas, así se le daría una respuesta a los extranjeros que residen en el país, pero que no tienen información de este tipo en las instalaciones sanitarias. Sin embargo, dijo tener dudas de que las autoridades acojan esa recomendación.
TRASPLANTES
Informes estadísticos de la Organización Panameña de Trasplantes dan cuenta de que la donación de órganos le ha dado a muchas personas la oportunidad de mejorar su calidad de vida.
De hecho, durante el año pasado se hicieron nueve trasplantes de hígado, con los que se elevó a 53 el número de personas que se benefician de este programa desde el año 2011.
Las cifras también reportan 463 trasplantes de medula ósea, 31 de estos efectuados en 2017.
Mientras, los trasplantes renales le han cambiado la vida a 780 personas, de las cuales 36 se beneficiaron con un procedimiento en 2017.
Los trasplantes de medula ósea comenzaron en el año 2000 y los renales en 1999.
En el caso de los reemplazos de córnea, desde que comenzó el programa en 1985 se han hecho 2 mil 118.
El programa más reciente es el de corazón, que comenzó en 2016 para beneficio de dos personas hasta el momento (Ver infografía).
Finalmente, la directora general de Salud, Itza Barahona de Mosca, expresó que el proyecto de ley es un trabajo elaborado por la Organización Panameña de Trasplantes, la Dirección General de Salud y el Comité Nacional de Trasplante.
La funcionaria añadió que se encuentran en la fase de consulta y dependerá de la participación de los interesados y modificaciones que se presenten, para obtener un documento bastante completo y beneficioso para la población que requiere de un trasplante de órgano.