Luis Enrique había salido vencedor de sus siete enfrentamientos previos contra el Cholo Simeone.
Pero el técnico argentino ya había eliminado al Barcelona en esta misma instancia hace dos ediciones y en el Camp Nou había ganado el título de Liga.
“Siento gran alegría por los futbolistas. No me quedo solo con el pase, sino con los valores que tiene la vida y que el equipo vuelca en su juego. Nunca dejamos de creer”, celebró Simeone después de eliminar el miércoles al Barcelona en los cuartos de final de la Liga de Campeones de Europa. Simeone prefirió quedarse a un costado y no celebrar. ¿Por qué? “Cuando los jugadores volvieron al campo, es lindo verlos desde el lugar que me toca, detrás de la línea, disfrutando de estos momentos que seguramente no vuelven, porque son únicos en el fútbol. La imagen durará en la retina de muchos chicos”, explicó el entrenador del Atlético de Madrid.