Después de una investigación que ha llevado a la cárcel al expresidente guatemalteco Otto Pérez Molina, a su vicepresidenta Roxana Baldetti y a medio Gabinete de ese gobierno, la fiscal general y jefa del Ministerio Público del país centroamericano, Thelma Aldana, aprendió una lección sobre la lucha anticorrupción.
“El deber de la ingratitud hacia la persona que nos nombró cuando esa persona no respeta la ley”, dice.
En una entrevista con La Prensa, Aldana señala que la agrupación política de Pérez Molina (Partido Patriota) llegó al Estado con una estructura criminal para enriquecer a sus miembros.