La Fiscalía de Homicidio y Femicidio de Bocas del Toro retomó las pesquisas por los siete asesinatos registrados en enero pasado en la comunidad de El Terrón, en la comarca Ngäbe Buglé, luego de que los términos judiciales fueron suspendidos en todo el país desde mediados de marzo pasado, por órdenes de la Corte Suprema de Justicia a raíz de la pandemia de la Covid-19.
El pasado lunes 8 de junio, la Corte prorrogó la medida de suspensión de términos judiciales hasta el 21 de este mes, pero solo para las provincias de Panamá y Panamá Oeste. Para el resto del país los términos se retomaron desde ese mismo día.
Juvencio Caballero Solé, fiscal de homicidio del área, informó que tiene previsto viajar de Changuinola al corregimiento de Santa Catalina (a unos 150 kilómetros), donde está la comunidad de El Terrón, para obtener más testimonios.
También tiene en agenda tomar declaraciones a los nueve imputados por los delitos de privación de libertad, feminicidio y homicidio. Además, pedirá al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses pruebas psicológicas y psiquiátricas para los acusados.
En febrero pasado, antes de la suspensión de los términos judiciales, la fiscalía había ido a la escena del crimen, un templo al que asistían los imputados con regularidad. En El Terrón, las autoridades encontraron una fosa común con los cuerpos de seis menores de edad y una mujer embarazada de 32 años de edad.
Las pesquisas también apuntan a que los presuntos responsables mantenían retenidas a otras 15 personas en prácticas rituales, quienes, según la Policía, mostraban lesiones y golpes.
