La Fiscalía de Cuentas creó una oficina de auditoría judicial para revisar todos los casos que entran a la entidad y los procesos que ya están andando, según una resolución publicada el lunes en la Gaceta Oficial.
Esta nueva instancia aún está en una fase de reglamentación y se espera que sea implementada antes de que finalice el año, explicó a este medio la fiscal de Cuentas, Waleska Hormechea.
Actualmente, la fiscalía instruye al menos 60 expedientes sobre posibles lesiones patrimoniales, en los que se vincula a mil 504 personas, en su mayoría con residenciados en la capital.
“La oficina de auditoría judicial tiene que auditar todas las carpetas y verificar si los fiscales están bien en sus tiempos”, explicó Hormechea, quien, además, precisó que la idea es que “esta oficina nos ayude a mantener vigente la norma constitucional que exige simplificación de trámites y ausencia de formalismos”.
A juicio de la funcionaria, con esta nueva oficina la fiscalía dará seguimiento a las causas con base en procedimientos y formatos establecidos para todas las investigaciones de manera uniforme.
Con ello, aseguró, se “evitará que haya o se piense que existe una justicia selectiva o que por cualquier motivo el funcionario obvie o pueda crear trabas en los procesos”.
Asimismo, planteó que con la nueva oficina pretenden eliminar cualquier fuga por corrupción, y medir y evaluar el desempeño de quienes participan en las investigaciones.
Entre sus funciones, la Fiscalía de Cuentas debe instruir la investigación patrimonial una vez la Contraloría General de la República formule reparos en las cuentas de los agentes y empleados de manejo, o detecte irregularidades que afecten fondos o bienes públicos.
