El “marcado deterioro en los déficits fiscales”, el “significativo aumento de los niveles de deuda del gobierno” y una desaceleración económica mayor a lo esperado llevaron a la agencia Fitch Ratings a revisar de estable a negativa la calificación de riesgo de la deuda soberana de Panamá.
La agencia mantuvo la nota en BBB, dentro del grado de inversión, pero al pasar la perspectiva a negativa envía un mensaje de desaprobación del manejo fiscal, que se podría traducir en una rebaja en la calificación.
Una eventual rebaja de las calificaciones de Panamá podría suponer que el país deba pagar tasas de interés mayores cuando busque fondos en los mercados, elevando la carga de los intereses en el presupuesto.