En los últimos días, el flujo de migrantes haitianos, africanos y cubanos a la comunidad de Bajo Chiquito, en Darién, ha sido constante, lo que está provocando una crisis en la dotación de los servicios públicos.
Funcionarios de la Defensoría del Pueblo que realizaron una inspección en los albergues en los que se encuentran los migrantes, relataron que a ese poblado han llegado muchos niños y mujeres embarazadas que requieren de atención médica por presentar cuadros de desnutrición, y adultos que también requieren de atención de salud.
Precisaron que familias compuestas por hasta cinco integrantes, entre ellos niños, pasan hasta 10 días en la selva sin alimento y en peligro de ser asaltados por bandas criminales.
Algunos de ellos arribaron primero a países como Chile, Ecuador y Brasil, y luego siguieron su ruta hacia Panamá, por lo que muestran signos de agotamiento y estrés.
Entre el viernes y domingo pasado, a Bajo Chiquito llegaron, a través de trochas, unos 700 migrantes procedentes de Colombia.
Los migrantes han relatado que del lado colombiano hay aún una gran cantidad de personas con la intención de hacer la travesía por la selva para llegar a Panamá y, luego, seguir su camino hacia Estados Unidos.
Según informes del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), en Bajo Chiquito en estos momentos conviven unos dos mil migrantes que han llegado en diferentes momentos, y a los que —además de darles albergue— se les ha tenido que dotar de los servicios básicos.
Senafront informó que estos migrantes no desean mantenerse en el país, pero que ante la pandemia de Covid-19 se requiere establecer protocolos de bioseguridad para que puedan seguir su camino.
El Senafront ha reforzado su presencia en la región de Bajo Chiquito con el despliegue de 80 agentes adicionales para vigilar el ingreso de los migrantes y que no sean víctima de grupos delincuenciales.
Reportes del Ministerio de Seguridad indican que, de enero a la fecha, producto de la apertura de las fronteras, han llegado al país más de 7 mil migrantes, de los cuales aún están en el país 3 mil 400.
Asimismo, según cifras del Senafront, en las últimas semanas ingresaron por Bajo Chiquito unos 2 mil 500 migrantes con la intención de continuar tránsito hacia Centroamérica.
El Ministerio de Salud ha dispuesto de médicos y enfermeras para atender a esta creciente población. También, el Servicio Nacional de Migración ha reforzado el personal en esa región para tener un control de las personas que se encuentran en los albergues.
Al salir de Darién los migrantes son llevados al albergue de Los Planes, en la provincia de Chiriquí, para que luego continúen su recorrido hacia Costa Rica y el resto de Centroamérica.

