En la búsqueda de ingresos para darle liquidez al sistema público de pensiones, la mesa del diálogo por la Caja de Seguro Social (CSS) recomendó que se fije un aporte del 10% del total de los ingresos brutos de las concesiones mineras para que estos alimenten, exclusivamente, el subsistema de beneficio definido de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
La idea se alinea con lo que había adelantado el presidente de la Asamblea Nacional, Crispiano Adames, cuando el pasado 1 de julio se refirió a la CSS y la necesidad de “encontrar los mecanismos financieros para salvar el programa de pensiones sin afectar los parámetros”, y mencionó que los recursos que se necesitan “bien podrían provenir de nuestra amplia riqueza mineral”.
También coincide con la negociación que iniciará el Gobierno con Minera Panamá, para redactar un nuevo contrato del que podrían derivar nuevos porcentajes de aportes en regalías.
Por ahora no se han presentado corridas para determinar si el aporte minero, junto a otras fuentes de ingresos propuestas ayer en la mesa temática de IVM, podría resolver el déficit, que se elevaría a $1,000 millones en tan solo cuatro años.
Por otro lado, se presentó una serie de consideraciones que precisaron la nula viabilidad del subsistema y la incapacidad de crear reservas, porque los gastos son enormes en proporción a los mínimos ingresos, incluyendo aportes fiscales que se pretenden conseguir.
Se reclamó la asistencia financiera de expertos, sean de la CSS o la Organización Internacional de Trabajo, para valoraciones técnicas.

