La violencia contra periodistas en Colombia aumentó en 2021, sobre todo en las protestas contra el gobierno y en las cuales el “máximo agresor” fue la fuerza pública, reveló ayer un informe de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP).
La ONG indicó que 768 periodistas sufrieron algún tipo de agresión.
Colombia, un país de riesgo
Al menos ocho periodistas han sido asesinados en Colombia desde 2016, año cuando se firmaron los acuerdos de paz con la guerrilla de las FARC.
Según Reporteros Sin Fronteras, Colombia es el tercer país más peligroso para los periodistas en América Latina, detrás de Venezuela y México.
Entre abril y julio, cientos de miles de manifestantes se tomaron las calles en rechazo a las políticas del gobierno de Iván Duque. Las mayoría de las protestas fue pacífica, pero hubo disturbios, bloqueos viajes y otros hechos que dejaron al menos 46 muertos, según las Naciones Unidas.
“El 93% de las agresiones físicas a la prensa sucedieron durante el cubrimiento de las jornadas de manifestaciones. (...) Los periodistas fueron empujados, golpeados con puños, piedras, escudos y patadas e incluso algunos fueron apuñalados”, dijo la oenegé.
El informe señala que las principales violaciones a la libertad de prensa en 2021 fueron las amenazas (172 casos frente a 152 en 2020), agresiones físicas (168 frente a 30), obstrucciones al acceso a la información (43 frente 31) y los hostigamientos (65 frente a 40).
En su informe, la FLIP llamó la atención sobre la “impunidad” frente a los casos de violencia, la “ineficacia” del Estado para prevenirla y los efectos económicos de la pandemia, que ponen “en riesgo la existencia de un ecosistema de medios plural y robusto”.

