La fundación público-privada que constituyeron funcionarios de la Autoridad Nacional del Ambiente (Anam) y particulares para manejar fondos del programa Corredor Biológico Mesoamericano del Atlántico Panameño (Cbmap) fue disuelta.
La llamada Fundación Público-Privada de Áreas Protegidas y Corredores Biológicos había recibido críticas por parte de organizaciones ambientales, debido a que manejaría un millonario fondo del Cbmap.
Se trataba de más de $10 millones, según los ambientalistas. Esta responsabilidad era de Anam, a través de una unidad ejecutora en la entidad, la cual gestionaba aportes del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF, por sus siglas en inglés), del Banco Internacional de Reconstrucción y Desarrollo, del Gobierno Nacional y ayudas de socios estratégicos del proyecto.
Según el administrador saliente de Anam, Silvano Vergara, la fundación fue disuelta a solicitud de las nuevas autoridades de la entidad. “Ya fue disuelta y no comenzará a funcionar”, dijo.
Vergara aparecía como uno de los miembros de la organización.
Para Harley Mitchell hijo, exdirector de Legal de Anam, los pocos recursos que tenía la institución serían traspasados a esa fundación, lo cual podría prestarse para mal manejo de fondos públicos.
“Fue la mejor decisión que se pudo tomar al eliminarla. No sabemos lo que podía pasar y ya tenemos malas experiencias con esas fundaciones”, subrayó.
El Cbmap es un proyecto ejecutado por la Anam que se inició en 1998 con el objetivo de promover la conservación, aprovechamiento y manejo sostenible de la diversidad biológica del país.
Se ejecuta en más de 10 áreas protegidas y corredores para mitigar las presiones que amenazan la diversidad biológica de estos sitios. Entre esas afectaciones están la deforestación, la minería y la ganadería.
La segunda fase del Cbmap está por culminar y desde el año pasado el Gobierno, por medio de la Anam, trabaja en la consecución de partidas del GEF para continuar.
