Un estimado de 150 mil niños nacieron en 2015 en el mundo con una infección que hasta el momento no tiene cura, pero sí tratamiento. Se trata del virus de inmunodeficiencia humana (VIH).
Estos bebés adquirieron el virus durante el periodo de gestación, al ser sus madres portadoras del VIH (proceso conocido como transmisión vertical o perinatal), o a través de la lactancia materna.
Aunque el objetivo de la estrategia del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (Onusida), que contemplaba como meta lograr cero nuevas infecciones por el VIH en niños, esto se se cumplió en 2015, aunque la buena nueva es que las cifras de niños VIH positivos ha descendido en un 50% desde 2010. En ese año, cerca de 290 mil bebés se diagnosticaron con la condición.
EL MUNDO
Los pasos encaminados para reducir los nacimientos de niños con el VIH en el mundo dan frutos positivos si se toma en cuenta que recientemente Tailandia recibió la validación por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), por haber eliminado la transmisión del virus de madre a hijo, posicionándose así como la primera nación del continente asiático y de la región del Pacífico –y primer país con una epidemia del VIH severa– en asegurar con este logro una generación libre del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida, la etapa consecuente del VIH). Otros países que también recibieron esta certificación de validación fueron Armenia y Bielorrusia.
Dichos certificados se entregaron a sus representantes en el marco de la reciente Reunión de Alto Nivel sobre el sida, que se llevó a cabo en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, Estados Unidos.
Además, durante esa misma reunión, Onusida y el Plan de Emergencia del Presidente de Estados Unidos para el Alivio del sida, dio a conocer los resultados del nuevo informe En la vía de Acción acelerada para una generación libre de sida, que concluye que desde 2009 hasta 2015 se ha disminuido en un 60% los casos nuevos de VIH en niños en los 21 países del África subsahariana más afectados por la epidemia.
El primer país del mundo en recibir el certificado de validación por haber eliminado la transmisión del virus a través de la vía materna fue Cuba, que lo logró el año pasado.
Para César Núñez, director regional de Onusida para América Latina, la experiencia de estos países que han eliminado el virus en sus recién nacidos “nos demuestra que la meta de eliminación de la transmisión del VIH de la madre al hijo es posible”.
Ello no quiere decir que estos países no tengan nacimientos de niños con el VIH, sino que han logrado una tasa de transmisión del virus de madre a hijo menor al 2% durante un año.
EL ISTMO
Un total de 383 casos de transmisión perinatal ocurridos en Panamá han sido detectados y notificados al Ministerio de Salud (Minsa) desde 1984 hasta diciembre de 2015, según el Informe Acumulativo de la situación de sida del Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud.
La Clínica de Terapia Antirretroviral del Hospital del Niño (HN), que atiende la mayoría de los casos pediátricos en el istmo, ha registrado 25 casos de niños VIH positivos desde 2010 hasta 2015. Mientras que en 2010 se dieron 4 nacimientos y 1 solo en 2011, en 2012 hubo un retroceso al nacer 6 niños con el virus en ese nosocomio, 2 en 2013, 6 en 2014 y 6 más en 2015.
Dora Estripeaut, pediatra infectóloga del HN, afirma que para 2011 los médicos del hospital eran optimistas al notar que se había dado una gran disminución de nacimientos de niños con el VIH. Sin embargo, en los últimos años se ha registrado un aumento de casos en embarazadas y, por ende, mayor riesgo en recién nacidos. “En nuestras estadísticas encontramos que de las 119 madres que atendimos, 21 eran indígenas, principalmente de la comarca Ngäbe-Buglé. Por otro lado, más del 50% de las madres tenían entre 19 y 25 años, lo cual sugiere que adquirieron la infección tempranamente. Los niños que resultaron positivos en su mayoría fueron porque las madres no se controlaron su embarazo y la prueba [del VIH] se realizó al momento del parto”.
La transmisión del VIH al niño se puede producir durante el embarazo, el parto y la lactancia.
La especialista explica que para que una mujer con el VIH y embarazada tenga un niño libre del virus, debe recibir la terapia antirretroviral en el primer trimestre de su embarazo, tener una cesárea si la carga viral es alta, administrar medicamento preventivo al recién nacido y no darle lactancia materna.
“Si se toman todas las medidas de prevención, el riesgo es menor del 2%. Sin tratamiento, este es alrededor del 30%”, explica Estripeaut.
