La percepción de los principales problemas que afectan a la sociedad depende en gran medida del nivel de bienestar social de la persona, concluye un estudio publicado el pasado 10 de marzo por el Centro Internacional de Estudios Políticos y Sociales (CIEPS).
De acuerdo con el estudio, si bien en términos generales la corrupción es considerado el principal problema del país y el 21.8% de los encuestados coincidió en ello, la diferencia entre niveles de bienestar social es marcada.
El CIEPS identificó 13 indicadores de bienestar social, entre ellos, acceso a agua, luz e internet.
Las personas que tienen acceso a menos de seis bienes y servicios consideran que la pobreza y el desempleo son los problemas más graves. Las que cuentan con más de 10 bienes y servicios, en cambio, responden que problemas como corrupción, desigualdad y educación son los principales.
Ficha técnica
El CIEPS llevó a cabo dos rondas de entrevistas cara a cara. La primera muestra incluyó la República de Panamá, sin Darién ni las comarcas Guna Yala y Emberá Wounan. La muestra fue de mil 251 personas. La segunda muestra (227 personas) correspondía a Darién y las dos comarcas.
“Los grupos con menos bienestar identifican sus problemas más inmediatos y tangibles”, indica el CIEPS.
Por otro lado, problemas más abstractos están de primero en la lista de personas con sus necesidades básicas cubiertas. “La posesión de bienes y servicios incluye en el diagnóstico de lo que se considera el principal problema del país”, concluyen los investigadores del CIEPS.
El efecto pandemia
El estudio compara las respuestas dadas por la ciudadanía en 2019 con las aportadas en 2021, a objeto de analizar cómo cambió la pandemia a la sociedad panameña.
Al responder sobre los principales problemas del país, la diferencia antes y post pandemia es marcada.
En 2019, el principal problema era la inseguridad, con 27.5%. En 2021, ese tema se redujo a 12%.
En cambio, la corrupción subió 9 puntos porcentuales, de 12 que marcaba en 2019.
El desempleo ocupa el segundo lugar como principal problema en 2021, con 17.5%; seguido de la educación y la desigualdad, con 13.2% y 12.5%, respectivamente.
En el estudio se plantea que la identificación de la corrupción como el principal problema del país afecta la democracia y la forma en la que los ciudadanos se relacionan con esta.
La cantidad de bienes y servicios a los que la población tiene acceso también afecta su opinión ante la importancia de una democracia robusta en el país.
En efecto, el estudio demuestra que de los encuestados que cuentan con menos de seis bienes y servicios, el 35.9% considera que a la gente como ellos les da lo mismo un régimen democrático que uno autoritario.
En contraste, en la población con 10 o más bienes y servicios, el porcentaje baja a 24.6%.
Los encuestados que cuentan con entre 7 y 9 bienes y servicios son los más apáticos ante la existencia de un sistema democrático.
Al 38.4% dice darle igual el sistema democrático e incluso 10.8% considera que en algunas circunstancias un gobierno autoritario puede ser mejor que uno democrático.
A nivel nacional, 32.9% de la población considera que le da igual un régimen autoritario que uno democrático.
En el informe también se analiza la actitud de los encuestados hacia la democracia en relación con cuál es el principal problema que tiene el país, según ellos.
Por ejemplo, el 41.6% de los encuestados que considera el desempleo como el principal problema del país respondió que les da igual un gobierno democrático o autoritario.
En cambio, el 61.7% de quienes respondieron que la desigualdad era el principal problema del país, considera que la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno.
Es curioso, no obstante, que quienes consideran la corrupción el principal problema del país no son el grupo más democrático. El 46.8% considera que la democracia es preferible y el 32.9% de este grupo argumenta que da lo mismo un régimen democrático que uno autoritario.

