Apetito, tristeza y alteración en el sueño. Son tres cosas que padecen los moradores de El Terrón, en la comarca Ngäbe Buglé, luego del asesinato, en un extraño rito, de cinco menores de edad, una adolescente de 17 años y una mujer embarazada de 32 años.
Los detalles médicos fueron dados a conocer por Yadira Boyd, médica psiquiatra del Ministerio de Salud (Minsa), quien se desplazó al lugar.
Expresó que debido al estrés que tiene la comunidad por la masacre, su entidad desarrollará un programa que les ofrecerá herramientas que les permitan seguir con sus vidas y actividades diarias.
El equipo del Minsa también realizará una jornada de vacunación en el área.
Se trata de la tercera institución oficial que llega al pueblo de 300 habitantes después de los hechos. El pasado 18 de enero, los visitó la ministra de Desarrollo Social, Markova Concepción.
Un día antes, el viernes 17 de enero, había llegado personal de la Policía Nacional para custodiar El Terrón de manera indefinida.
Por este caso, el Ministerio Público imputó cargos a nueve personas. Serán juzgados por homicidio, feminicidio y privación de libertad.
Las víctimas fueron obligadas a asistir al culto que comandaba Mario González, fundador del grupo.
