Francia rindió homenaje al profesor de historia Samuel Paty, convertido en símbolo de la libertad de expresión después de ser decapitado hace un año por un joven islamista checheno, por haber mostrado en clase caricaturas de Mahoma.
Como parte de las actividades en recuerdo de este hecho, estudiantes y profesores del barrio donde vivía Paty, en París, develaron ayer una escultura de un libro con las caricaturas de la discordia.
El presidente Emmanuel Macron calificó al profesor como un “héroe tranquilo”.
