“Hacer más grande la patria”. En eso coincidieron el presidente Juan Carlos Varela y el arzobispo metropolitano José Domingo Ulloa en los actos para rendir honor a los mártires del 9 de enero de 1964.
Durante un oficio religioso celebrado en la iglesia Nuestra Señora de La Merced en el Casco Antiguo, el sacerdote Luis Núñez leyó un mensaje que envió Ulloa en relación con la efeméride, ya que se encuentra de viaje.
En la misiva, Ulloa pidió a los jóvenes que sean agentes de cambio e intercedió para que se les concedan espacios donde puedan participar activamente en la solución de los problemas nacionales.
Lo escuchaban Varela, la vicepresidenta y canciller Isabel de Saint Malo de Alvarado y parte de su equipo de gobierno. También estaban el alcalde capitalino José Blandón y el procurador de la Administración, Rigoberto González, entre otros.
Antes de la ceremonia religiosa el mandatario izó el pabellón nacional en la Plaza de la Independencia.
El gobernante también colocó una ofrenda floral en la Llama Eterna, un monumento construido en honor a los mártires. Posteriormente, el gobernante acudió al Jardín de Paz, donde se efectuaron otros actos para recordar a los caídos, como los 21 disparos de salva por parte de agentes del Servicio de Protección Institucional (SPI).
Frente al Instituto Nacional, organizaciones sindicales también recordaron a los 21 panameños que murieron hace 54 años defendiendo la soberanía.
