Cuatro hospitales de campaña y un banco de sangre en la ciudad siria de Alepo fueron alcanzados por bombardeos en las últimas 24 horas, agravando la situación humanitaria de los 200 mil habitantes de los barrios rebeldes.
En Damasco, bastión del presidente Bashar al Asad, 8 personas murieron y más de 20 resultaron heridas por morteros lanzados por los rebeldes, en el primer ataque de ese tipo desde hace meses, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
En Alepo, tanto los hospitales como el banco de sangre estaban situados en el barrio de Al Shaar, informó la Asociación de Médicos Independientes (IDA), un grupo de médicos sirios que apoya a centros médicos de la ciudad.
Un bebé de dos días murió en uno de los hospitales a causa del corte del aprovisionamiento de oxígeno tras el bombardeo, hacia la una de la mañana, agregaron desde la asociación. Era el segundo bombardeo en el mismo hospital en unas nueve horas, según la IDA.
Las áreas de Alepo controladas por la oposición son un blanco frecuente de los ataques aéreos del régimen de Bashar al Asad y de Rusia, aliado suyo.
Según la Organización Mundial de la Salud, Siria se convirtió en el lugar de trabajo más peligroso para los profesionales de la salud, con 135 bombardeos o ataques contra instalaciones o personal sanitario en 2015.
Un periodista de AFP en el este de Alepo afirmó que los bombardeos se habían reanudado tras haber cesado brevemente el domingo por la mañana. En las calles solo circulaban las ambulancias que se dirigían a toda velocidad hacia las zonas bombardeadas.
Según la IDA, solo quedan cinco hospitales operativos en los barrios del este de Alepo, devastada por el asedio del régimen, que dura desde principios de mes. “Después de que se cortara la última carretera de abastecimiento este mes, estamos enfrentando el desastre humanitario más grave, con la asistencia médica suspendida”, dijo el grupo.
“El asedio y la destrucción de la asistencia sanitaria constituyen crímenes de guerra. Exigimos el fin inmediato del castigo colectivo infligido a la ciudad”, denunció la IDA.
