El plástico y el vidrio son dos de los materiales que llegan al medio ambiente como desechos que tardan mucho más tiempo en descomponerse: de 400 a varios miles de años.
En tanto, un litro de aceite para cocinar que sea tirado por la cañería es capaz de contaminar hasta mil litros de agua, mientras que una batería de tipo alcalina puede afectar hasta 175 mil litros de agua, cantidad que supera la que tomaría un humano en toda su vida.
Todos son materiales que pueden ser clasificados para ser reutilizados. No obstante, la cultura del reciclaje es una actividad que se está generando en Panamá a paso lento, según apuntan diversas organizaciones dedicadas al cuidado ambiental.