Siete personas quedaron detenidas mientras se les investiga por la supuesta comisión de los delitos contra la seguridad colectiva, por pertenecer a un grupo dedicado a los asaltos, la extorsión y el sicariato.
La decisión se tomó durante una audiencia celebrada el pasado viernes, diligencia en la que la jueza María José Urbina también autorizó el arresto domiciliario para otras dos personas que fueron aprehendidas en operativos realizados el miércoles y el jueves, en la operación Hades, desarrollada por la Fiscalía Primera contra la Delincuencia Organizada y la Policía Nacional. En medio de esa operación las autoridades decomisaron siete autos y droga.
Según las pesquisas, los detenidos forman parte de una organización criminal que opera en el área de Boca La Caja, en la capital, y en Panamá Oeste. Se encargan de darle seguridad a embarques de droga, y también se dedican a la extorsión y el sicariato.
Previamente, la fiscalía había detenido a otras 30 personas, a quienes se vincula con esta estructura. Algunos de sus miembros estarían vinculados a varios casos de homicidio registrados en Panamá Oeste y cuyo móvil estaría ligado al control de territorio para la venta de estupefacientes.
Los implicados en esta red criminal pueden enfrentar una pena de entre 15 y 30 años de prisión.

