El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) pidió el miércoles a Rusia que “suspenda” la decisión de disolver Memorial, la principal organización rusa de derechos humanos.
Solicitado por Memorial a través de un procedimiento de urgencia, el TEDH, con sede en Estrasburgo, pidió al gobierno ruso que suspenda la decisión durante el tiempo “necesario para que el Tribunal examine la demanda” de la oenegé.
La justicia rusa ordenó este miércoles la disolución del Centro de Derechos Humanos de Memorial, un día después de la decisión de la Corte Suprema de prohibir la estructura central de esta emblemática organización, lo cual provocó la indignación internacional.
Pero las reacciones no se limitaron a Europa. “Lamentamos profundamente la decisión de la Corte Suprema de cerrar Memorial International, y del tribunal de Moscú de cerrar a su organización hermana, el Centro de Derechos Humanos”, expresó una vocera de la oficina de Derechos Humanos de la ONU a la AFP.
En un mensaje en las redes sociales, la ministra de Relaciones Exteriores británica, Liz Truss, habló del trabajo de la oenegé y calificó las medidas de la justicia rusa de “golpe aterrador” para la libertad de expresión.
La persecución contra Memorial International, que goza de un gran prestigio en Occidente por su papel de cronista de los abusos en Rusia desde la época soviética, suscitó gran indignación en el extranjero.
El cierre de esta oenegé “muestra el miedo del gobierno ruso, que ya no está dispuesto a tolerar un control objetivo y honesto de su comportamiento, tal y como Memorial hacía”, dijo en una declaración en video el director ejecutivo de la ONG Human Rights Watch, Kenneth Roth.
El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, calificó el cierre de Memorial de “persecución”, mientras que el jefe de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Josep Borrell, recordó que “las miradas críticas a su pasado son esenciales para el sano desarrollo y progreso de las sociedades”.

