En medio del “secretismo” con el que se manejó la operación con el conglomerado italiano Finmeccanica y que hoy se investiga en Italia –por presunta corrupción–, La Prensa le envió el 26 de febrero de 2013 un cuestionario vía correo electrónico al extitular de Seguridad José Raúl Mulino.
Contenía cuatro preguntas y su propósito era conocer detalles sobre los contratos suscritos (19 radares, 6 helicópteros y un mapa cartográfico), que forman parte del memorando de entendimiento con Italia, cuyo intermediario fue el italiano Valter Lavítola, amigo del expresidente Ricardo Martinelli y procesado por corrupción internacional.
Mulino se negó a responder la petición e invocó motivos de “seguridad nacional” para mantener el secreto.
Por ejemplo, cuál era la fecha prevista para que llegaran los equipos, valorados en $250 millones. “Se podía comprometer la seguridad del país”, argumentó en su momento.
Alegó también que los contratos fueron publicados en el sitio web del Ministerio de Seguridad. Pero la información estaba incompleta, pues se omitieron las adendas que contienen datos como el sistema de pago que precisamente generó un debate por la posibilidad de que se haya incluido el pago de “comisiones” a terceros.
Dos meses después de dejar el cargo, Mulino se ha referido públicamente al tema para revelar detalles sobre el alcance de los radares, o sobre lo que han adelantado las nuevas autoridades del gobierno de Juan C. Varela.
El exfuncionario contó que el alcance de los siete radares instalados (18 millas) se podrá solucionar cuando se coloque y calibre el resto de los aparatos (12) contemplados en el contrato que él suscribió con Selex.
Ante la negativa de Mulino de responder estas interrogantes en un plazo de 30 días, como establece la Ley de Transparencia, este medio interpuso un hábeas data que admitió la Corte el 28 de agosto de 2013.
