Un grupo de observadores de la ONU comenzó ayer el registro de las armas en poder de las FARC en las 26 zonas rurales en que se concentrarán los miembros de la guerrilla para su desmovilización.
El alto comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo, señaló a periodistas que además del registro del armamento se procederá a la destrucción del material inestable, sin dar más precisiones.
Para el registro del armamento, Naciones Unidas dispuso un grupo de más de 450 observadores de 13 países.
Iván Márquez, uno de los jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), destacó que pese a los retrasos en la adecuación logística de las zonas de concentración se realizaría el proceso y se reajustaría “el plan de destrucción de armas o explosivos”.
Al respecto, el presidente Juan Manuel Santos publicó en Twitter: “Hoy es un día histórico para el país. Las FARC dicen #AdiosAlasArmas para cambiar la violencia por la reconciliación”.
Horas después, en un acto sobre turismo en Bogotá, Santos reiteró: “Hoy mismo las FARC están empezando el proceso de dejación de armas ante la ONU. Hoy las FARC marchan, pero hacia la legalidad. Y al tiempo estamos dialogando con el ELN en una mesa de negociación”.
Las FARC no entregarán aún todas sus armas como estaba previsto inicialmente. El 21 de febrero, el general Javier Flórez, jefe del comando de Verificación del Acuerdo de Paz, indicó que el proceso se haría en tres etapas: a partir del 1 de marzo, un 30% el armamento, desde el 1 de mayo otro porcentaje similar y durante junio el 40% restante.
