El Parlamento español comenzó ayer una sesión de investidura que se prevé conducirá a que el Partido Popular asuma el gobierno hacia el fin de semana y ponga fin a 10 meses de impasse político.
El líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, abrió el debate, un día antes de la primera votación de confianza. En esta primera ronda, es poco probable que el líder conservador logre la mayoría absoluta necesaria de votos en la cámara de 350 bancas, pero la promesa del Partido Socialista, el principal partido opositor, de abstenerse en la segunda ronda prevista para el sábado debería bastar para elegirlo.
“España necesita un gobierno con urgencia”, dijo Rajoy a los legisladores. “España no admite más demora ni más incertidumbre”.
Dos elecciones sin mayoría absoluta desde diciembre dejaron a Rajoy al frente de un gobierno interino. Su Partido Popular ganó las dos elecciones, pero carece de mayoría parlamentaria y necesita el apoyo de otros partidos para formar un gobierno en minoría
Rajoy tiene el apoyo de 170 legisladores, 137 de los cuales son de su partido, dejándolo a solo seis puestos de alcanzar los 176 puestos necesarios para formar una mayoría parlamentaria. Líderes políticos están tratando de hallar una solución antes de la fecha límite del 31 de octubre, después de la cual se tendrá que llamar a una tercera votación
