La comisión destinada a esclarecer la verdad de los asesinatos, secuestros, agresiones sexuales y otros crímenes cometidos durante más de cinco décadas de conflicto armado en Colombia comenzó a funcionar ayer, en un intento por ayudar a las víctimas a recuperarse del trauma de la violencia.
La comisión de la verdad conformada por 11 miembros es parte del acuerdo de paz firmado en 2016 entre el Gobierno y los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y operará por tres años con audiencias sobre incidentes de violencia previamente seleccionados.
Más de 220 mil personas han muerto durante el largo conflicto armado entre las Fuerzas Armadas gubernamentales, los rebeldes de izquierda, los paramilitares de derecha y los narcotraficantes.
Se estima que hay 8 millones de víctimas de la confrontación, de las cuales 7 millones son desplazados. Un grupo guerrillero, disidencias de las FARC y bandas criminales continúan activas en Colombia.
“Hoy estamos dando un nuevo paso en esa construcción de la paz y en ese respeto a los derechos de las víctimas”, dijo el presidente Juan Manuel Santos en la ceremonia de apertura de la comisión.
El mandatario admitió que la comisión no podrá enterarse de todos los eventos de violencia, porque simplemente hay demasiados después de un conflicto tan largo, pero ayudará a sanar las heridas.
