Tres mesas y dos comisiones se instalarán una vez se ponga en marcha el proceso de consultas para reformar la Constitución, ejercicio que tendrá como facilitador al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo.
La Presidencia de la República, que impulsa cambios a la Carta Magna, en los últimos días ha divulgado a través de medios de comunicación, que el diálogo se organizará a través de mesas provinciales, comarcales y nacionales.
En las provinciales, según el Ejecutivo, podrá participar “todo el pueblo panameño”. En las comarcales se recogerán las opiniones de los pueblos originarios. Mientras que en la mesa nacional se acogerá a las organizaciones del país.
También habrá una comisión de expertos, que incluirá a “panameñas y panameños reconocidos”, y especialistas en la Constitución. Ellos, de acuerdo con la Presidencia, ayudarán a escribir la propuesta. Mientras, una comisión de garantes, compuesta por ciudadanos reconocidos y “valorados positivamente”, seguirá todo el proceso para garantizar que se haga bien.
Sin embargo, para concretar estos planes el presidente Laurentino Nito Cortizo deberá solicitar a la Asamblea Nacional que retire el proyecto que reforma la Carta Magna, iniciativa que fue aprobada en tercer debate en octubre pasado.
