En medio de la crisdis por los enfrentamientos con el grupo palestino Hamás, el gobierno de Israel pondría fin a la mayoría de restricciones sanitarias vinculadas con la Covid-19 a principios de junio, anunció ayer el Ministerio de Salud.
“Por primera vez desde la aparición de la epidemia, todas las restricciones en el interior del territorio israelí se levantarán a partir del 1 de junio”, informó el ministerio en un comunicado, pero precisó que la decisión debe ser confirmada por gobierno.
Las restricciones impuestas a los viajeros que lleguen a Israel se mantienen y el ministerio estudia incluso reforzarlas para evitar la entrada de las variantes del virus hasta ahora conocidas.
En el peor momento de la pandemia, Israel registraba unos 10 mil enfermos al día. En las últimas 24 horas, el ministerio comunicó 12. En total, más de 839 mil 319 contagios se registraron en Israel y 6 mil 404 personas fallecieron.
Israel inició a finales de diciembre pasado una masiva campaña de vacunación, tras un acuerdo con el gigante farmacéutico Pfizer. Más de 5 de los 9.3 millones de israelíes (55% de la población) ya recibieron las dos dosis de la vacuna.
La reducción de los contagios permitió a las autoridades reabrir restaurantes, bares y gimnasios, en un primer momento para las personas con pasaporte verde: vacunadas o curadas.
Desde mediados de abril, ya no es obligatorio llevar mascarilla al aire libre, pero sí en el transporte público y en lugares cerrados.
Las nuevas recomendaciones permitirán al conjunto de la población, incluso a las personas no vacunadas, entrar en cualquier lugar, aunque se seguirá exigiendo la mascarilla en espacios cerrados.

