La OTAN y Rusia mantienen “diferencias significativas” sobre normas de seguridad en Europa, admitió ayer el secretario general de la alianza militar, Jens Stoltenberg, en Bruselas.
“Existen diferencias significativas entre los aliados de la OTAN y Rusia en estos temas y las diferencias no serán fáciles de salvar, pero es una señal positiva que todos los aliados de la OTAN y Rusia estén sentados en torno a la misma mesa”, dijo Stoltenberg, tras las conversaciones con enviados rusos.
Antecedente
La cooperación entre la OTAN y Rusia, que estaba congelada desde 2014, se rompió en octubre de 2021, cuando la OTAN expulsó a ocho diplomáticos rusos de sus instalaciones, y en respuesta Moscú decidió cerrar su oficina de representación ante la alianza militar.
Aseguró que los aliados de la OTAN están de acuerdo en mantener encuentros con Rusia sobre temas estratégicos. “Rusia no estuvo en condiciones de aceptar la propuesta. Tampoco la han rechazado, aunque la delegación rusa dejó claro que necesita de tiempo para retornar a la OTAN con una respuesta”, apuntó. “Y por supuesto en ese momento estaremos listos para sentarnos” en torno a la mesa de conversaciones, añadió.
En una reunión que reactivó el Consejo OTAN-Rusia, las partes quisieron allanar el camino para desactivar la crisis en la frontera ruso-ucraniana. Stoltenberg dijo que no aceptarán que Rusia tenga un poder de veto sobre qué país puede sumarse a la alianza militar.

