Un periodista se retractó públicamente de un comentario sobre el presidente boliviano Evo Morales después de que el mandatario le inició un juicio por calumnia y difamación.
“El juez me pidió que me retracte y es eso lo que estoy haciendo. No me queda de otra”, expresó a la televisora Católica Tv Humberto Vacaflor, de 73 años, quien fue ganador este año de un premio por su trayectoria.
Vacaflor fue llevado a juicio porque en el mismo medio comentó que el presidente había dado la orden de asesinar a un policía y su esposa en 2000 cuando fungía como dirigente cocalero y había enfrentamientos con la policía en defensa de sus cocales.
Morales en su cuenta de Twitter señaló: “Ahí está el #CártelDeLaMentira. Si al presidente, vicepresidente, ministras y ministros ofenden con mentiras. ¿Cómo será la desinformación al pueblo?”
El gobernante no tiene una buena relación con los medios de comunicación. Desde que llegó al Gobierno en 2006 los ha llamado desde “pollos de granja” hasta “cártel de la mentira” y su gobierno ha denunciado a varios periodistas, entre ellos a Carlos Valverde, quien denunció un caso de tráfico de influencias que salpicó al mandatario.
Wilson García, director del diario Sol de Pando, tuvo que refugiarse en Brasil ante la falta de garantías para ejercer su derecho a la defensa en un juicio por “sedición” que inició en su contra el ministro de la presidencia Juan Ramón Quintana, a quien el comunicador había denunciado por corrupción.
Vacaflor señaló que “el poder es muy fuerte” y “yo estoy viejo, y no me voy a ir del país”. Él asegura que cuando comentó el hecho, únicamente aludió a una publicación de 2003, en la que unos testigos acusaron al hoy presidente. Morales, que se declara víctima de algunos medios, escribió otro tuit: “Mentir y robar es algo indigno para el ser humano. Otro periodismo que informe la verdad es posible”.
El caso ha sido calificado por la Sociedad Interamericana de Prensa como un acto de intimidación. Su presidente, Claudio Paolillo, expresó que “no es la primera vez que observamos a mandatarios extralimitarse en el uso de su poder con la intención de hostigar, limitar la información de interés público y castigar a los periodistas críticos”.
El hecho de que Vacaflor haya sido sometido a la justicia ordinaria es “sin duda, un mal precedente para los periodistas”, reaccionó el presidente de la Asociación de Periodistas de La Paz, Nelson Martínez, que recordó que estos casos deben ser juzgados por una Ley de Imprenta de 1925.
En junio, dos medios de difusión y dos periodistas de Bolivia pidieron al Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU una visita al país de un relator especial, porque el Gobierno los acusa de conformar un cártel de la mentira.
