El juicio político contra el presidente de Estados Unidos (EU), Donald Trump, comenzó con un enconado debate sobre las reglas del proceso, en el que la oposición demócrata acusó a la mayoría republicana de “encubrimiento”.
Los senadores deberán decidir en un tribunal que preside el jefe de la Corte Suprema, John Roberts, sobre los cargos que la Cámara de Representantes le imputó a Trump: abuso de poder y obstrucción al Congreso.
Mitch McConnell, jefe de la mayoría republicana, introdujo un proyecto de resolución sobre las reglas del procedimiento con el que busca poner restricciones a la exposición de pruebas y a la presentación de testigos, y acelerar el proceso.
La hoja de ruta de McConnell indica que los argumentos se presentarán en tandas de ocho horas para la acusación, un tiempo equivalente para la defensa y después 16 horas para los interrogatorios, cronograma que fue adaptado a último minuto tras la propuesta inicial de celebrar sesiones vespertinas de 12 horas que fue criticada duramente por los demócratas. McConnell dejó claro que bloqueará todo intento de los demócratas de cambiar su hoja de ruta.
“La estructura básica que estamos proponiendo es tanto justa como equilibrada”, dijo McConnell.
Según la acusación, Trump intentó presionar a Ucrania para que interfiriera en las elecciones de 2020 en su favor, sugiriendo a su homólogo Volodimir Zelenski que investigara los negocios del hijo de Joe Biden, quien podría ser su rival en las presidenciales. Después, alegan, obstruyó la investigación del Congreso al negarse a que sus asesores testificaran. Aducen que Trump manipuló a Ucrania al retener cerca de $400 millones en ayuda militar.
El legislador demócrata Adam Schiff, a cargo de la acusación, dijo antes del inicio de la audiencia que los republicanos buscan celebrar un proceso “amañado”. Luego, en su alegato inaugural, afirmó que el esquema planteado “no tiene sentido” y está orientado a que no se expongan las pruebas y que Trump sea exculpado.
Si bien los republicanos cedieron en el cronograma y mostraron flexibilidad para la presentación de evidencia de la investigación al comienzo del juicio como quiere la oposición, no hay indicios de que McConnell ceda a las demandas demócratas para que se permita citar a testigos desde el principio.
Los demócratas quieren el testimonio de altos funcionarios, como el jefe de gabinete, Mick Mulvaney, y el exasesor de Seguridad Nacional John Bolton, con la expectativa de que aporten detalles de los intercambios de Trump con Ucrania.
Antes del inicio del debate, McConnell, defendió un proceso abreviado y alegó que la petición demócrata de incluir testimonios de altos cargos de la Casa Blanca es un privilegio constitucional que ostenta la presidencia.
