Médicos pediatras coinciden en que la Covid-19 persistente, es decir, aquellos síntomas como cansancio o fatiga que permanecen después de la infección, no sólo están afectando a los adultos sino también a los niños.
De momento, indican que se requiere dimensionar correctamente su impacto y cómo abordarla, pero resaltan que la prevalencia apunta a la baja si se compara con la población adulta.
En el caso de Panamá, de los más de 580 mil casos de Covid-19, 101 mil 993 corresponden a menores de 20 años y, de estos, se calcula que la mitad ocurre entre niños de 0 a 12. Hasta el momento no hay estadísticas oficiales de la Covid-19 persistente en adultos y niños.
Para el pediatra infectólogo Xavier Sáez-Llorens, la Covid-19 persistente en niños se maneja más a nivel de consultorio, en centros de salud, clínicas populares o privadas, que en hospitales.
“De todas formas, no es algo muy frecuente, quizás 5% o menos, particularmente en niños que tuvieron Covid-19 grave. Las principales manifestaciones son dolor de cabeza persistente, fatiga y cierta dificultad para respirar al hacer ejercicio”, dijo.
En palabras de Sáez-Llorens, como aún no inicia la escuela, no se ha podido valorar esta situación en el rendimiento en aprendizaje y en la función cognitiva de la población pediátrica.
También recomendó al sistema sanitario elaborar guías de diagnóstico y manejo de la Covid-19 persistente en niños, para que los pediatras den seguimiento adecuado y correcto.
Su homólogo Javier Nieto subrayó que, en términos generales, el Ministerio de Salud tiene que considerar dentro de su presupuesto el manejo de secuelas en los pacientes con la Covid-19, ya sean adultos o niños. “En algún momento, cuando esto sea endémico [el virus], el presupuesto debe ser enfocado a atender secuelas de la Covid-19. En población pediátrica el impacto va a ser menor ”, acotó.
La también pediatra Ana Gabriela Lucas Quintero sostuvo que cualquier niño asintomático o que no estuvo hospitalizado puede presentar signos o síntomas de la Covid-19 persistente, por lo cual recomendó tanto a padres de familia como a médicos de cabecera estar pendientes de los infantes.
“Padres y médicos deben estar receptivos a los señalamientos de los niños. Es posible que empecemos a ver más niños con síntomas de la Covid-19 persistente, ya que hubo muchos contagios este último mes”, dijo la también miembro de la Sociedad Panameña de Pediatría, quien agregó que por eso es importante la vacunación.
Según la Organización Mundial de la Salud, la Covid-19 persistente es aquella que se manifiesta en personas hasta tres meses después del inicio del virus.

