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‘La opinión pública pesa más que la realidad’: Enrique Jelenszky

‘La opinión pública pesa más que la realidad’: Enrique Jelenszky
LP

¿Por qué demandó por inconstitucional el Código de la Familia si está casado, vive bien y no necesitaba el desgaste de una batalla pública?

Por dos razones. Porque en los últimos 15 años se estaba blindando la legislación para invisibilizar la orientación sexual distinta y me hastié, y dos, para que las futuras generaciones no tuvieran que malgastar tanta energía dentro de un clóset.

¿Qué leyes los invisibilizan?

Tras que no existe ninguna norma con la frase “orientación sexual”, se tomaron la molestia de reformar la Constitución en 2004 para especificar que la unión de hecho de parejas homosexuales no surtía efectos legales. Y en 2015, adoptaron el Código de Derecho Internacional Privado, que no trataba ese tema, prohibiendo el matrimonio del mismo sexo.

¿Cómo ve John, su esposo, siendo extranjero, la situación de Panamá?

Él viene de Sudáfrica, el primer país que en 1996 a nivel constitucional prohibió la discriminación por orientación sexual. Mira con cuántos años de atraso está llegando aquí la paridad legal...

¿Por qué la Corte tiene parada su demanda desde 2016? ¿Cobardía, incompetencia o mucho análisis?

Porque están entre la espada de la opinión pública, que está en contra, y la pared de la realidad jurídica, histórica y geográfica, que está a favor.

Entonces, si hoy se llevara a votación el matrimonio igualitario, ¿perderían?

Ganaría el no. Pero si preguntas por la paridad legal, pudiera ganar el sí.

¿Fábrega perdió la ponencia, porque su propuesta era a favor o en contra?

Dicen que porque era a favor y se ajustaba a la opinión consultiva de la CIDH…

¿Cuánta esperanza tiene en María Eugenia López, la nueva ponente?

Si es profesional del Derecho, sabe que la opinión consultiva es parte del bloque constitucional, por la decisión soberana que tomó Panamá en 1990 de adoptar los pronunciamientos de la CIDH.

Si Panamá falla en contra, irían a la CIDH. ¿Cuán posible es perder allá?

No hay ninguna posibilidad, porque la opinión consultiva es un manual de instrucción, y porque ya la comisión, el viernes 2 de octubre, ratificó la línea que seguirá cuando llegue el caso a sus manos.

O sea, ve a la Corte fallando en contra.

La opinión pública pesa más que la realidad regional…

Usted hablaba de leyes que los invisibilizan. ¿Panamá tendría que modificar leyes o solo acatar lo dicho por las convenciones internacionales?

Tendría que acatarlo y para efectos de su aplicación práctica, se tendría que hacer la carpintería legal correspondiente.

¿Cómo quedó Panamá ante la CIDH tras la audiencia, en una frase?

Deficiente y desfasada.

Lo más vergonzoso de la audiencia.

El rango de los que enviaron. Cuando dijeron que el tema era debatible y delicado. Y cuando dijeron que no tenían estadísticas. La audiencia desnudó a los extranjeros lo que nosotros ya sabemos: que nuestros funcionarios son básicos.

Su respuesta a quienes dicen que Panamá no está listo para el matrimonio igualitario.

Ningún país lo estuvo en su momento y hoy, el 80% del continente vive bajo un régimen de paridad legal.

¿Qué le responde a quienes dicen que casarse no es un derecho humano?

El derecho es a construir un proyecto de vida y, para la mayoría de las personas, eso involucra formar una familia. Para que esa familia tenga paridad legal, se necesita acceder al matrimonio.

A quienes dicen que cabrían dentro de una ley de convivencia, como primos...

En todos los países donde hubo esa ley de convivencia, quedó obsoleta y adoptaron el matrimonio igualitario.

A los que dicen que el matrimonio no procede, porque no pueden engendrar.

Los homosexuales no somos estériles. Y el certificado de fertilidad no es un requisito para el matrimonio civil.

A los que dicen que sí, mientras no se llame matrimonio.

La realidad es que hoy, el matrimonio civil, no eclesiástico, es la única figura que existe para acceder a la equidad.

Y, ¿la unión?

Bueno, en 2004 especificaron que la unión de hecho no surtía efectos legales.

Y, ¿la unión civil igualitaria?

Es que esa figura ni siquiera existe en Panamá. Y donde existió, al igual que las leyes de convivencia, terminaron adoptando el matrimonio civil.

Por eso es importante que se llame matrimonio. Civil, pero matrimonio…

Lo importante no es la semántica, es la igualdad de derechos, pero la realidad es que es la única forma de acceder a ella.

Deme un ejemplo.

Si yo traduzco un certificado de unión igualitaria porque me mudo, ese país no me dará los mismos derechos de inmigración de mi pareja. Y otros derechos. Porque no es matrimonio; es unión.

Su respuesta a los que dicen que Panamá pierde soberanía al aceptar dictámenes de la CIDH.

En el Siglo XIX, el énfasis legal era lealtad al rey. En el X, a la nación. En el XXI, a los derechos humanos. El que te hable de soberanía desvinculada a los derechos humanos está desfasado. Además, Panamá, soberanamente, dijo que en materia de derechos humanos, la última palabra la tenía la CIDH.

Su respuesta a la diputada Corina Cano, que dice que usted quiere hacer fraude registrando su matrimonio.

Ella es fake news. Aun no he podido encontrar un libro en todo Amazon que me hable a favor de la ideología de género. Y en Google tampoco encuentro conferencias ni seminarios.

A Juan Francisco de la Guardia, que dice que no son relaciones iguales.

Sí lo son. Son relaciones consensuales entre dos adultos, con derecho a formar familia.

Al monseñor Ulloa, que dice que distinguir no es discriminar.

Bajo ese mismo principio se fundó la segregación racial en Estados Unidos, el apartheid en Sudáfrica y el Silver Gold Roll en Panamá. Todos iguales, pero apartes. Y, bajo esa lógica, habría que darle otro nombre a los segundos matrimonios. Porque bajo la iglesia, eso no es matrimonio.

Hay quienes dicen que Ulloa no debe opinar en temas del Estado. ¿Coincide con esa posición o eso lo dicen porque no les gusta su opinión?

Todo actor social tiene derecho a opinar, pero el régimen político moderno nace cuando se separan Estado e iglesia. Y así como el Estado no le puede dictar a la iglesia sobre el celibato y el rol de la mujer, la iglesia debería abstenerse de dictarle al Estado sobre el matrimonio civil.

¿Cómo siente, como católico, la postura de la iglesia?

Mientras más viejo me pongo, menos romano y más católico, universal, me vuelvo. Lo que más me sorprende es que se comporten como una secta, pues a una iglesia nada humano le debería ser ajeno.

¿Cómo ser católico practicante, si la iglesia no lo hace sentir bienvenido?

Mi fe es en Jesucristo, Dios encarnado.

Su opinión de los evangélicos.

Que tienen amnesia histórica. El matrimonio civil se instauró en Francia para permitir a los protestantes casarse sin hacerlo frente a un sacerdote católico.

¿Desde cuándo se reconoció como homosexual y qué lo hizo no callar?

Tuve la pulsión de niño y lo confirmé de joven. Sé que la vida es una y eso me ayudó a salir del clóset. Eso y vivir en Londres, donde la orientación no es un tema.

Los lugares en Panamá donde más se ha sentido discriminado.

El Colegio Javier, donde no había pecado ni insulto más grande que ser homosexual. Y en Tocumen, donde llego y ya siento que no soy pareja legal de John. Desde Sudáfrica, en todos los países donde paso reconocen mi matrimonio, menos aquí.

En Panamá, ¿la burocracia es excusa para esconder la homofobia?

El gran problema de la homofobia es que es subconsciente, y exorcizarlo requiere de todo lo que estamos pasando. Palabras sucias, insultos, descalificaciones... Y cuando ya baje el griterío, pasará.

¿Adopción por parte de parejas gays?

¿Quién es el malo de la película: el homosexual que adopta o el heterosexual que abandonó al niño?

¿En qué temas seguimos teniendo los mismos problemas que hace 20 años?

En todos. Panamá solo ha avanzado en que ya no es un tema invisible.

¿La homofobia panameña es odio, ignorancia, miedo a lo diferente o presión social?

Todo. La homofobia nace cuando tienes tu centro de gravedad mal ubicado.

¿Comparte entonces la teoría de que un homófobo es un gay en el clóset?

No lo sé, pero su centro de gravedad es básico, no pulido.

Los mayores cavernícolas de pensamiento en Panamá.

Corina Cano, la Alianza Panameña Pro Familia y Bolota. Aquí todavía aceptan el bullying como cosa diaria y normal.

¿Cómo ganan los heterosexuales con el matrimonio igualitario?

Ganan, porque son los que más probabilidades tienen de tener hijos y nietos que crecerían en una sociedad más humana, y sufrirían menos si son gays.

¿Cuántos casados y con hijos calcula usted que son homosexuales?

Hay muchos, pero cada vez menos.

¿Qué le responde a los gays que están casados y se lo cuentan?

Gracias por tu honestidad, pero no podemos ser amigos. No puedo ser parte de tu drama. Para eso simplifiqué mi vida.

Un mea culpa de los homosexuales.

Que creen que salir del clóset es una medalla. Y es apenas el inicio de todo un itinerario de madurez humana.

Pasa mucho tiempo en el extranjero. Cómo se ve Panamá desde afuera en... turismo.

Costa Rica nos sacó palera en todos los nichos.

Listas oscuras.

Es lo primero que piensan los extranjeros cuando dices que eres panameño. Antes era Durán.

Corrupción.

Muy grande.

¿Cada vez que llega a Panamá nos ve mejor o peor?

Peor. Algo grave está sucediendo. El trabajo honesto, el esfuerzo, el hacer las cosas bien, nada tiene valor ya…

Panamá, ¿juega vivo o corrupción?

Las dos.

Coimas, ¿pan nuestro de cada día?

Hasta en negocios privados me han pedido coima para darme más descuento.

Abogado y becario Fulbright con idoneidad en Panamá y Nueva York. Ejerció derecho corporativo y marítimo en Panamá e Inglaterra. Vive entre Panamá y Sudáfrica.

PERFIL

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