La reapertura del sector de la construcción será “parcial”, con pruebas a la mitad del personal y sin horas extraordinarias; no se necesita salvoconducto.
Así lo establece el Decreto Ejecutivo No.1036 del 4 de septiembre de 2020, que indica que los proyectos de construcción podrán iniciar a partir de mañana, “de manera parcial, organizando la parte administrativa y/o operativa en cada proyecto, para garantizar un retorno saludable”.
Una semana después, a partir del 14 de septiembre, las obras podrán “reactivarse gradualmente, hasta llegar a su totalidad”.
Esta “reapertura ordenada”, según la ha definido el Ministerio de Salud (Minsa), permite que cada empresa reintegre hasta 500 trabajadores por cada proyecto. Más de 500 estará permitido, únicamente con autorización del Minsa.
Cada trabajador deberá ser dotado con gel alcoholado, mascarilla, guantes y otros materiales requeridos para cumplir con los protocolos sanitarios.
Las empresas realizarán las pruebas de antígenos o de PCR en laboratorios certificados a, por lo menos, el 50% de los trabajadores que serán reintegrados, previo a la reactivación de la obra.
Y cada 14 días se “recomienda” realizar dichas pruebas de forma aleatoria y siempre llevar un registro detallado, según consta en el Decreto Ejecutivo No.1036, que firman el presidente, Laurentino Cortizo, y el ministro de Salud, Luis Francisco Sucre.
El Minsa, el Ministerio de Trabajo y la Caja de Seguro Social podrán pedir, en cualquier momento, la presentación del registro y también, de manera aleatoria, hacer pruebas.
El horario de trabajo será de 7:00 a.m. a 3:30 p.m., y −por un mes− no se permitirán horas extraordinarias.
Cada empleador preparará notas −en papel membretado− para permitir la movilidad del personal. “En consecuencia, no se emitirán salvoconductos para esta actividad económica”.
La construcción fue suspendida el 25 de marzo pasado, aunque desde entonces, el Minsa ha permitido la reactivación de algunos proyectos públicos y privados.
