La rebaja en la calificación de riesgo soberana de Panamá ha tenido repercusiones sobre las notas de riesgo de varias entidades del país, principalmente públicas.
Luego de degradar la nota de riesgo del país a BBB desde el BBB+ anterior, S&P Global Ratings rebajó las calificaciones de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), que sigue siendo superior a la del país; de ENA Master Trust, que emitió deuda para refinanciar obligaciones de la Empresa Nacional de Autopistas (ENA), y de Tocumen, S.A, que perdió el grado de inversión para S&P, pero lo mantiene para Fitch.

S&P también rebajó la calificación de Banco Nacional de Panamá, de Banco General y de la estructura de financiamiento de la línea 2 del Metro de Panamá. En estos tres casos, el movimiento fue idéntico al soberano, pasando de BBB+ a BBB y, por lo tanto, manteniendo el grado de inversión.
Estas acciones de la agencia no son consecuencia del deterioro en las finanzas de las entidades.
El financista Álvaro Naranjo señaló que “la rebaja en la calificación de riesgo del país era de esperarse dada la coyuntura económica reciente, y la de estas entidades es una consecuencia usual después de un downgrade soberano. De hecho, el análisis en los informes no ha sido punitivo, así que si el panorama económico al menos se mantiene como está, no debe empeorar la calificación, pero si empeora más el rating del país, le va a generar presión a todo el sistema”.
