La discusión sobre el embrollo urbano que se registra en los distritos de Panamá y San Miguelito se trasladó esta vez a la Asamblea Nacional.
Fueron cuatro horas de intenso debate, en las que dirigentes comunitarios y activistas de más de 50 comunidades se desahogaron, debido a nuevas construcciones sin planificación y que hacen más dificultosa la vida en el área metropolitana.
El panel estaba integrado por el alcalde de distrito de Panamá, José Isabel Blandón; el director de Obras y Construcciones de ese gobierno local, Antonio Docabo; y el ingeniero municipal de San Miguelito, Ricardo Sánchez. También estuvo presente el diputado del Partido Revolucionario Democrático Leandro Ávila.
La primera en tomar la palabra fue la Asociación de Residentes de Condado del Rey y Barriadas Circundantes. Su representante, Eric De Gracia, se refirió a la canalización de aguas para prevenir inundaciones, resolver los nudos de congestión vial interna y solventar los problemas de inseguridad y salubridad derivados de las invasiones de tierras.
De Gracia planteó que si bien hay una moratoria para nuevos permisos de construcción en el área, emitida por el Municipio de Panamá, ahora corresponde al Municipio de San Miguelito adoptar ese tipo de medida.
Datos que maneja esta asociación dan cuenta de que solo en Condado del Rey y sus alrededores hay 40 urbanizaciones, y están en proyecto unas 25 torres más en el área.
“Solo uno de esos proyectos implica 12 torres nuevas. Vivimos como gorgojos en casas de más de 200 mil dólares”, subrayó el activista.
Los residentes mostraron estudios de la Universidad de Panamá que datan del año 2000, y que advertían sobre la inconveniencia de construir en los cerros que rodean Condado del Rey.
Ahora, 17 años después, otras entidades como el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) han declarado parte del lugar como “zona de riesgo”, tras las inundaciones y deslizamientos de tierra que se reportaron en 2015 y 2016.
Joyce Domínguez, también miembro de la asociación, indicó que ha dejado de ser atractivo residir en el lugar, porque les toma hasta tres horas salir de sus casas.
Además de Condado del Rey, en el área hay otras comunidades con diversos problemas, entre ellas, Royal Country, Green Park, Fuente del Fresno, Paseo Dorado, Castilla de Oro, Limajo y Bosques de La Cibeles.
Según Domínguez, las zonificaciones de alta densidad no van acorde al desarrollo de una mejor infraestructura en la zona. “Hemos pasado de una categoría de residencial especial, donde nada más pueden vivir 500 personas por hectárea, a mil 500 por hectárea”, se lamentó.
Otras comunidades que vienen enfrentando problemas urbanos son El Crisol y Brisas del Golf, en San Miguelito, donde las calles y el sistema de alcantarillados se han quedado chicos frente a las nuevas construcciones.
Luz de Ramos, dirigente del Comité por la Defensa del Medio Ambiente y Derecho a la Vida, manifestó que están inquietos por la edificación de 22 torres de 30 pisos cada una en el área.
“Las autoridades no nos escuchan. Con estos proyectos deberán ingresar 5 mil carros nuevos y las calles de El Crisol no están condicionadas para ese volumen de tráfico. Esta calle es para casas unifamiliares”, precisó.
Ramos puntualizó que las explosiones que se llevan a cabo en el lugar para adecuar el suelo han causado rajaduras en más de 25 viviendas. “Nunca nos habíamos inundado, y ahora sí”, añadió.
Por su parte, María Chávez, presidenta de la Red Ciudadana Urbana de Panamá, sostuvo que las autoridades municipales están dejando el tema urbano en manos de los promotores.
Para Chávez, el propio Estado no está dando el ejemplo a través de obras como Ciudad de la Salud, en las que se violan normas al construir sobre parques naturales y sitios arqueológicos. “Las autoridades deben tomar decisiones y crear la infraestructura adecuada”, acotó.
Sobre el tema, Blandón aseguró que se estableció una moratoria para no otorgar nuevos permisos de construcción en Condado del Rey y algunas comunidades de San Francisco.
Según Blandón, como ocurre en otros países, se debe establecer una regulación que obligue a aquellos promotores que desean cambios de zonificación para aumentar la densidad del suelo, que aporten en las mejoras de la infraestructura como calles, alcantarillados, manejos de aguas residuales, aceras, entre otras facilidades.
Mientras, Docabo sostuvo que hay mesas de trabajo con comunidades como Condado del Rey, donde se tratan problemas urbanos.
Además, argumentó que no están aprobando nuevos permisos de construcción en sectores de San Francisco que representen problemas para las comunidades. Esto, mientras se concluye el plan de ordenamiento territorial urbano para esa área.
En tanto, el ingeniero municipal de San Miguelito explicó que pese a no promulgar moratorias como ocurre en el distrito de Panamá, sí están reduciendo la aprobación de permisos de construcción para lugares como Condado del Rey, Brisas del Golf y El Crisol.
Usó como ejemplo un proyecto de 12 torres en Condado del Rey, donde mencionó que solo avalaron el movimiento de tierras, pero no han aprobado la construcción hasta que sustenten que la infraestructura de la zona tiene capacidad para ese proyecto.
Cuestionan atraso de edificación
La presidenta de la Junta Técnica de Ingeniería y Arquitectura, y de la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), María Lombardo, solicitó al alcalde del distrito de San Miguelito, Gerald Cumberbatch, a través de una misiva, información sobre el atraso en la construcción de un muro en la comunidad Bosques de La Cibeles.
Varias casas del lugar se encuentran en riesgo, pues el muro que existe está a punto de colapsar. Según Lombardo, con las indicaciones del peligro de desplome del muro en la época lluviosa, es de “exigencia inexcusable” que las autoridades se pongan de acuerdo en las acciones de forma “inmediata” para la reparación del muro, y salvaguardar la seguridad tanto de las familias que habitan el lugar como de cualquier peatón o conductor que transite por allí. Además, manifestó que la Junta Técnica en diferentes ocasiones citó al ingeniero municipal Ricardo Sánchez y, posteriormente, solicitó la presencia de Cumberbatch para “dilucidar el eminente peligro y riesgo de los ciudadanos del distrito de San Miguelito, pero no se ha obtenido respuesta.



