América Latina y el Caribe se convirtieron ayer en la segunda región con mayor número de muertes por la pandemia detrás de Europa, en momentos en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que el planeta no recuperará la “vieja normalidad en un futuro previsible”.
Con 144,846 muertos, la región supera a Estados Unidos y Canadá (144,221 decesos acumulados), y se ubica detrás de Europa, que registra 202,780 muertos, según un recuento de la AFP basado en datos oficiales.
La pandemia golpea particularmente a Brasil, el país más afectado de la región y segundo del mundo, con 72,100 decesos y más de 1.8 millones de contagiados, entre los que está el presidente Jair Bolsonaro, reticente a medidas de confinamiento.
El nuevo coronavirus también se expande por el resto de Latinoamérica, donde algunos países dan marcha atrás con la reapertura, en un intento por contener la aceleración de contagios.
Es el caso de Colombia, donde unas 3.5 millones de personas regresaron este lunes al confinamiento, por un alza de casos “alarmante”, que, según autoridades, podría alcanzar un pico en las próximas semanas. Hasta el 23 de agosto, la capital, Bogotá, tendrá cuarentenas de 14 días por localidades, cuando el balance oficial arroja 150,445 infectados y 5,307 fallecidos en el país.
En Bolivia, donde cinco ministros se han contagiado además de la presidenta Jeanine Añez, el gobierno intervendrá hospitales y cementerios privados ante el riesgo de colapso de los servicios públicos sanitarios y mortuorios. En tanto, México anunció el domingo que el virus dejaba 35,006 muertos en el país, superando a Italia en decesos (34,954).
Pese a ello, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo este lunes que en 23 de los 32 estados mexicanos número de casos está estable o descendiendo. “Ahora ya tenemos que ir saliendo a la calle”, dijo, asegurando que los trabajadores informales necesitan hacerlo y llamando a los ciudadanos a cuidarse.
Argentina también lamenta una suba pronunciada de casos al sobrepasar los 100,000, un 95% en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
“El virus sigue siendo el enemigo público número uno, pese a que las acciones de muchos gobiernos y personas no lo reflejan”, dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom.
