Enrique Lau Cortés llegó a su primer año como director de la Caja de Seguro Social (CSS) con una gestión condicionada por la pandemia mundial que provocó la Covid-19.
Al frente tiene una entidad en la que aún hay grandes temas por resolver, entre ellos, salvar el programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), ya que los informes financieros de 2018 y 2019 revelaron un déficit de $48 millones y $249 millones, respectivamente.
No obstante, en entrevista con este medio Lau Cortés aseguró que ya identificaron de dónde obtendrán los recursos para llenar esos vacíos financieros. También dijo que están preparándose para cuando arranque el diálogo nacional. Además, se defendió del polémico contrato por $168 millones, para un sistema de almacenamiento y distribución de medicinas.
¿Qué tal su primer año al frente de la CSS?
Nos encontramos con una entidad que afronta viejos problemas, como la falta de medicamentos e insumos, mora quirúrgica, malestar por la atención que se brinda y el problema de la sostenibilidad de los fondos de pensiones. A partir de allí estructuramos un plan estratégico sobre cómo podemos resolver esas dificultades, pero desde febrero nos enfrentamos a un evento (pandemia por la Covid-19) desconocido por el mundo, y la vida nos cambió. En estos momentos estamos centrados y enfocados en salvar la salud y vida de los pacientes, ya que la pandemia cambió nuestras prioridades.
¿Cuál es la realidad del programa de pensiones?
En 2018 encontramos que había un déficit de $48 millones y en 2019, de $249.9 millones, específicamente en el programa de IVM.
¿Cuál es su plan para afrontar este déficit?
Nuestra estrategia pasa por utilizar el fondo fiduciario, que permite compensar el déficit y para eso se requiere la opinión de la junta técnica actuarial. Nosotros estamos a la espera de un pronunciamiento de la junta técnica actuarial para invocar la norma que permite que la CSS pueda reponer el déficit del fondo fiduciario. Por otro lado, hemos procedido al proceso de transferencia del 75% del superávit del Programa de Administración de la CSS al IVM, específicamente al subsistema de beneficio definido. La Ley 51 de la CSS establece que cada programa debe funcionar independientemente, excepto el de Administración. Nuestro equipo prepara esta información para el diálogo nacional que convocará el presidente de la República, Laurentino Cortizo.
¿Cuándo será la convocatoria del gran diálogo nacional, entre cuyos temas está el rescate financiero de la CSS. Será en noviembre como lo dijo Cortizo?
Yo creo en el presidente de la República, y si él dijo que la convocatoria para el diálogo será en noviembre puedes estar seguro que será así. Nosotros estamos preparados, con información sobre lo que pasaría si se aumenta la edad de jubilación, si se aumenta el número de cuotas o si no se hace nada de eso.
¿Qué sucedió con el comité de asesores financieros, entre los que estaban el expresidente Nicolás Ardito Barletta y el exadministrador del Canal Alberto Alemán Zubieta?
Nosotros creamos una mesa de asesores para inversiones dentro de la CSS, de manera que nos ayudaran en cómo podíamos maximizar los rendimientos de la entidad. Antes de la Covid-19 nuestra estrategia era maximizar las inversiones y por eso necesitábamos a expertos como los seleccionados, pero con la pandemia ahora no estamos pensando en hacer inversiones porque enfrentamos problemas de liquidez. Cuando todo vuelva a la normalidad retomaremos el tema. Además, creamos un Comité de Transparencia dentro del cual está el empresario Roberto Troncoso, el cual nos ayuda a elaborar un código de ética.
¿Cuál es el estatus del cuestionado contrato por $168 millones para almacenamiento y distribución de medicamentos?
Eso fue un linchamiento mediático. Nosotros hemos proporcionado toda la información que nos han pedido la Procuraduría de la Administración, la Autoridad Nacional de Transparencia y la Procuraduría de la Nación, por lo que estamos a la espera de que ellos terminen sus investigaciones. El contrato está suspendido, pero este sistema lo que busca es que los pacientes tengan sus medicinas a tiempo, y el mismo fue presentado al Comité de Transparencia. Yo te invito a que le preguntes a ellos porque cuando a tí no te quieren creer no importa lo que digas. Aquí hubo muchos intereses de por medio.
¿Quiénes tenían intereses en este contrato?
Yo estoy muy viejo para caer en eso. El tiempo le dará su lugar a cada quien.
¿Le han presionado diputados o el Partido Revolucionario Democrático para nombramientos ?
A mí, los diputados, el partido y el Presidente me han respetado la autonomía de la entidad. Ahora bien, yo tengo como director de asesoría legal a un joven abogado llamado Benicio Robinson (hijo) y él por ocho años había ocupado el cargo de subdirector. Yo pienso que los hijos no pueden pagar las cuentas de sus padres y tampoco se pueden amparar en el prestigio de sus padres. Cada hijo tiene que construir su propio camino e historia y él ha sido eficiente. Lo mismo te puedo decir de mi secretario Daniel Delgado Diamante, con el cual me siento satisfecho de tenerlo en mi equipo de trabajo, a pesar de que lo criticaron.
¿Cuál será el futuro de la Ciudad de la Salud?
Mi meta es que una vez se nos permita entrar a la obra, terminarla en dos años.
¿Cómo va a resolver la falta de medicamentos y mora en la atención?
Hay que incorporar tecnología con sistemas que nos permitan conocer el consumo real y tener historias clínicas digitales únicas por pacientes, que nos permitan saber por ejemplo cuántos hipertensos tenemos y qué medicamentos consumen. Para eso también estamos certificando la calidad de nuestros hospitales, para que sean más eficientes, y hay que apelar al sistema primario de atención, es decir, prevenir las enfermedades con estilos de vida saludable.
¿Qué sucederá con la planilla abultada que supera los 35 mil trabajadores?
Es un problema que heredamos y nos encontramos en un proceso de reingeniería, que busca hacer más eficiente el proceso de contrataciones. De hecho, como parte de eso llamaré a concurso los puestos de jefes de servicios, comenzando con los hospitales de la CSS.
¿Qué pueden esperar los asegurados de usted en estos próximos cuatro años?
Nos encontramos en el punto en el que se requiere un pacto social, para que los ciudadanos decidan la seguridad social que quieren. Mientras, seguiremos enfocados en salvar vidas del Covid-19 y otras enfermedades. También nos preparamos para la vida después del Covid-19.
