El Ministerio de Salud (Minsa) informó ayer que hasta el momento han confirmado 12 casos de leishmaniasis y están a la espera de los resultados de estudios que hicieron a otras 36 personas, en las comunidades de Charco la Pava y Valle del Rey, en Bocas del Toro.
Aníbal Ortiz, jefe de Provisión de Servicios del Minsa, subrayó que se trata de un brote y lo calificó como una “situación difícil” que están controlando.
“Se trata de comunidades que están apartadas, a las que para llegar tomamos una hora. El lunes tendremos un análisis situacional más claro del área”, sostuvo el funcionario, y detalló que ayer atendieron a cerca de 40 personas.
Tanto en Charco la Pava como en Valle del Rey hay dos puestos de salud, pero no cuentan con el personal idóneo y tratamiento para atender este tipo de brotes.
Sobre la falta de medicamento para atender la leishmaniasis, Vitelio Carrera, director regional de Salud de Bocas del Toro, indicó que probablemente durante algunos meses del año se agotó el fármaco, pero ahora mismo tienen la cantidad necesaria para atender a los pacientes positivos.
“Hemos visitado esta semana cinco comunidades, ante la situación del brote que se está viviendo”, acotó.
En ese contexto, Carrera expresó que están realizando los diagnósticos y suministrando los tratamientos como corresponde. “Este fin de semana continuaremos las visitas a las comunidades más afectadas”, agregó.
Esta semana, entidades como la Defensoría del Pueblo solicitaron al Minsa una atención médica adecuada en Bocas del Toro, ante el brote de leishmaniasis.
En un comunicado, la entidad advirtió que en las comunidades de Changuinola Arriba, Charco la Pava, Guayabal y Valle del Rey, ni siquiera cuentan con medicamentos como el glucantime, indispensable para combatir la afección.
Además, recomendó al Minsa realizar jornadas de fumigación, brindar atención médica apropiada y a tiempo, y que se envíen los medicamentos necesarios.
Desde hace varios días se vienen reportado casos de leishmaniasis en Bocas del Toro y en la comarca Ngabe Buglé. Lucy Córdoba, activista y defensora de los derechos de la niñez, fue una de las primeras personas en denunciar en redes sociales la situación que se vivía en comunidades como Charco la Pava.
Córdoba solicitó la presencia de las autoridades del Minsa y de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, frente a lo que estaba viviendo esa comunidad.

