¿Logrará el presidente estadounidense Donald Trump aplazar las elecciones previstas para el 3 de noviembre próximo?. Todo parece indicar que no.
En efecto, Trump sugirió ayer la posibilidad de un inédito aplazamiento de las elecciones presidenciales, alegando que los mecanismos para votar por correo debido a la pandemia de la Covid-19 podrían dar lugar a un fraude, pero recibió un rechazo unánime de la clase política, incluso de su propio partido.
El mandatario, que se enfrentará en busca de la reelección al demócrata Joe Biden en las elecciones del 3 de noviembre, no tiene la potestad para cambiar la fecha.
“Con el voto universal por correo (no la votación en ausencia, que es buena), 2020 será la elección más IMPRECISA Y FRAUDULENTA de la historia. Será un gran bochorno para Estados Unidos”, tuiteó. Y se preguntó: ‘¿¿¿Retrasar las elecciones hasta que la gente pueda votar de manera correcta, adecuada y segura???”.
El tuit de Trump, rezagado en las encuestas, llegó luego de que cifras oficiales confirmaran la entrada de la economía estadounidense en recesión, tras una contracción histórica del 32.9% en el segundo trimestre.
Estados Unidos nunca ha retrasado una elección presidencial, ni siquiera durante la Guerra de Secesión (1861-1865).
En cualquier caso, es poco probable que se pospongan esta vez. La Constitución de ese país es clara: solo el Congreso puede cambiar la fecha de las elecciones y los demócratas de la oposición controlan la Cámara Baja.
Al respecto, el Comité Nacional Demócrata reaccionó desestimando la propuesta como “un intento desesperado de distraer de las devastadoras cifras económicas”.
“Trump puede tuitear todo lo que quiera, pero la realidad es que no puede retrasar las elecciones” por la situación, agregó la nota.
La propuesta de Trump tampoco caló entre los republicanos. “Nunca en la historia de nuestro país, pese a las guerras, las depresiones y la Guerra Civil, hemos tenido una elección federal que no se realizara en la fecha prevista”, dijo el líder del la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell.
El senador republicano Marco Rubio, aliado de Trump, dijo a periodistas en el Congreso que “desearía que no hubiera dicho eso”. “Vamos a tener elecciones en noviembre y será una persona en la que las personas deberían confiar”, resaltó.
Varios estados del país quieren que la votación por correo sea más accesible para limitar lo más posible la propagación del virus. Muchos han permitido este sistema de votación durante años y no han reportado ningún problema aparte de incidentes aislados.
Trump, que enfrenta encuestas desfavorables frente a Biden, ha evocado la amenaza del fraude varias veces en las últimas semanas.
A finales de abril, Biden predijo que Trump haría todo lo posible para postergar la elección, pero poco después éste rechazó categóricamente esta hipótesis.
