El cierre -en 18 puntos- de la provincia de Colón el pasado martes 7 de enero, colapsó los sectores logístico, turístico y comercial, dejando pérdidas económicas que superan $18 millones.
Durante ocho horas, las mercancías no llegaron a los puertos y aeropuertos. Las mil 600 empresas que operan en la Zona Libre de Colón se vieron obligadas a permanecer cerradas, al igual que los centros comerciales . También se afectó el turismo y la construcción.
Más de 2 mil pasajeros, en su mayoría de Alemania, del crucero Mein Schiff 1 que atracó por unas horas en el Puerto Colón 2,000, no pudieron desembarcar por los disturbios y cierres en la costa caribeña.
El crucero, que partió de La Romana, República Dominicana, el pasado 27 de diciembre, llegó a Colón el pasado martes y sus pasajeros tenían giras planificadas al Canal, paseo en tren y recorrido por el Casco Antiguo de la ciudad de Panamá, informó una fuente del sector.
Los cierres del martes, que iniciaron a las 5:30 a.m., fueron protagonizados por el movimiento Causa Justa de Colón, para exigir puestos de empleo, agua potable y títulos de propiedad.
Daniel Rojas, presidente de la Asociación de Usuarios de la Zona Libre de Colón, manifestó que los disturbios en la provincia provocaron pérdidas económicas que superan $18 millones de dólares.
“Solicitamos al señor presidente Laurentino Cortizo que destine sus mejores recursos para que la Fuerza Pública evite que estos cierres afecten el libre desarrollo de una provincia”, dijo.
“El colonense se sentía secuestrados en su provincia por estos actos de vandalismo”, agregó Rojas.
En este sentido, dijo que aun no han tenido una retroalimentación del Gobierno de lo sucedido el martes. “Estos cierres se anunciaron por las redes sociales y no entendemos cómo las autoridades permitieron que esto sucediera”, cuestionó el empresario.
Según Rojas , estos disturbios reducen la competitividad de la zona franca y el hub logístico colonense.
“No se puede exigir trabajo, afectando el desarrollo económico de la provincia”, consideró Rojas.
La junta directiva del Consejo Empresarial Logístico (Coel) también rechazó los cierres de vías, porque crean un ambiente de inseguridad en perjuicio del hub logístico del país.
“Tratamos de impulsar a Panamá como un hub logístico, pero se está enviando otro mensaje con estas protestas”, dijo Demóstenes Pérez, expresidente del Coel.
Rogelio Paredes, viceministro de Vivienda, tras una reunión ayer con representes del Movimiento Causa Justa, manifestó que el Gobierno está dispuesto a negociar, pero sin presiones.
“Vamos a esperar la propuesta por escrito que ellos nos están haciendo, para llevársela al presidente”, dijo Paredes.
“Es una canallada que Colón sufra por temas que se pudieron resolver perfectamente con el diálogo”, agregó.
