La vacunación contra la Covid-19 en Panamá afronta, al menos, dos dificultades básicas: una limitada cantidad de dosis disponibles y la carencia de un sistema único de expediente clínico electrónico, que permita confirmar las comorbilidades de las personas.
Desde que inició la vacunación en enero pasado, el país ha recibido un millón 18 mil 180 dosis, de las 9 millones 289 mil 130 acordadas, es decir, un 11%. La mayoría de las dosis recibidas (907 mil 780) son de Pfizer/BioNTech.
La falta de un sistema único de expediente electrónico ha obligado a la Autoridad Nacional de Innovación Gubernamental a diseñar soluciones para certificar a los pacientes crónicos que no están en la base de datos del Ministerio de Salud, de la Caja de Seguro Social y de los Censos de Salud Preventiva.

Panamá apenas ha recibido el 11% de las dosis acordadas
Desde que comenzó la vacunación contra la enfermedad Covid-19, el pasado 20 de enero, han surgido dificultades en el proceso. Los dos tropiezos más notables son el no disponer de dosis ilimitadas de vacunas —para inmunizar a entre 20 mil y 30 mil personas por día—, así como la carencia de un sistema único de expediente clínico electrónico de los pacientes en el país.
El primer escollo guarda relación con la disponibilidad de dosis que tengan las casas farmacéuticas para realizar envíos semanalmente. De hecho, de 9 millones 289 mil 130 dosis de vacunas acordadas de forma bilateral y multilateral, el país solo ha recibido un millón 18 mil 180 dosis, es decir, un 11% del total.
La mayor cantidad de dosis recibidas, 907 mil 780, son del dúo farmacéutico Pfizer/BioNTech, y 110 mil 400, de la alianza AstraZeneca/Universidad de Oxford mediante el mecanismo Covax, según datos del Ministerio de Salud (Minsa).
Las autoridades de salud esperan que en el tercer trimestre de este año el ritmo de vacunación se acelere, ya que entre julio y septiembre deben llegar unas 5 millones de dosis, una cantidad superior a la recibida durante estos primeros meses del año.
Otro inconveniente en el proceso ha tenido relación con los pacientes crónicos, pues no hay una base de datos única, en la que estén registradas todas las personas que padecen patologías crónicas.
En ese contexto, la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental (AIG) desarrolló un mecanismo para certificar a los pacientes crónicos.
Luis Oliva, administrador de la AIG, explicó que al no haber un sistema único de expedientes electrónicos fue necesario ofrecer nuevas soluciones para certificar a los pacientes a través del portal Panamá Digital.
Añadió que en la base de datos del Minsa, la CSS y los Censos de Salud Preventiva, que tiene más de 550 mil pacientes crónicos, hay un grupo de 100 mil personas que ha llenando la inscripción de vacunación señalando el padecimiento de una enfermedad crónica, pero no existe constancia de su patología; puede ser debido a que se atiende en el sector privado, por lo que es necesario el proceso de certificación.

En un principio, se tenía previsto realizar el proceso directamente con los hospitales privados, pero en su mayoría cada médico lleva el expediente clínico de su paciente, y no está en una sola base de datos.
Ivonne Torres Atencio, directora de Farmacología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá, manifestó que en el país la limitante es el número de dosis y que ciertos grupos de la población, sobre todo los enfermos crónicos, no están todos institucionalizados, y se quiere tener bien definido el perfil de los pacientes. Por ello, indicó, es que han empezado con enfermedades que tienen un seguimiento estrecho, como cáncer y esclerosis múltiple, pero aún quedan muchos con enfermedades autoinmunes y no-transmisibles, y es una población de riesgo.
La catedrática y científica considera que una vez aumente el número de dosis recibidas por semana, las autoridades tendrán que ser menos restrictivas, tal como fue el cambio en los requisitos de mujeres embarazadas y lactando.
Recientemente, Eyra Ruiz, ministra consejera de Salud, aseguró que han estado vacunando grupos especiales de pacientes de hemodiálisis, diálisis peritoneal, lupus eritematoso, cáncer, esclerosis múltiple y pacientes trasplantados.
Añadió que también vacunarán a los pacientes de hematología, psoriasis y artritis reumatoide.
Las autoridades del Minsa coinciden en que, a medida que lleguen más dosis, incorporarán más enfermos crónicos.
De acuerdo con Javier Nieto, infectólogo y pediatra, la velocidad con que se vacune va a depender siempre de la disponibilidad que tenga el país del producto.
“Si recibiéramos entre 140 mil a 350 mil dosis por semana, la historia sería distinta y la gente inclusive no viajaría al extranjero a vacunarse. El viajar es el resultado de un proceso de vacunación lento, que no necesariamente ha dependido de las autoridades”, expresó Nieto.
Dosis aplicadas
Datos del Minsa permiten establecer que, hasta el pasado viernes, había aplicado 798 mil 711 dosis, lo que representa el 74% de un millón 18 mil 180 dosis recibidas. La mayoría corresponden a primeras dosis, ya que el vacunómetro indica que aún no se tienen 300 mil personas vacunadas con segunda dosis.
Los expertos en el tema de vacunas confían en que tan pronto lleguen más dosis de vacunas anticovid, el Programa Ampliado de Inmunización del Minsa demostrará su verdadero músculo al aplicar entre 20 mil y 30 mil dosis por día.
Las estimaciones indican que para el último trimestre del año se debe tener el 70% de la población vacunada contra la Covid-19, para lograr una inmunidad colectiva o de rebaño.
Hasta la fecha, ningún estudio internacional ha reflejado en algún país una inmunidad colectiva o de rebaño del 70%, necesaria para evitar un rebrote.

