SUICIDIO

El magnate Jeffrey Epstein es hallado muerto en prisión

El magnate Jeffrey Epstein es hallado muerto en prisión
El magnate Jeffrey Epstein es hallado muerto en prisión

El millonario financista estadounidense Jeffrey Epstein, acusado de explotación sexual de menores, fue hallado muerto en prisión ayer mientras aguardaba su juicio.

El hombre de 66 años de edad, que había trabajado con innumerables políticos y celebridades a lo largo de los años y ya tenía una condena por delitos sexuales, fue encontrado sin vida en el Centro Correccional Metropolitano de Manhattan por “un aparente suicidio”, dijo el Departamento de Justicia.

Su cuerpo fue hallado alrededor de las 6:30 a.m. y llevado a un hospital en Nueva York, donde fue declarado muerto, agregó en un comunicado.

El fiscal general de Estados Unidos, Bill Barr, dijo que estaba “horrorizado” al enterarse del fallecimiento y aseguró que ha instruido al inspector general del Departamento de Justicia investigar sus circunstancias.

“La muerte del señor Epstein plantea serias preguntas que deben ser respondidas”, dijo Barr.

El diario The New York Times y otros medios citaron a funcionarios asegurando que Epstein se había ahorcado.

La oficina de medicina forense de la ciudad confirmó la muerte, pero no informó sobre la causa o la hora del fallecimiento. Indicó que se ha iniciado una investigación médica.

Epstein ya había sido hallado en su celda el mes pasado inconsciente y con marcas en el cuello después de un aparente intento de suicidio.

El 31 de julio, cuando compareció ante la corte después de ese incidente, no mostraba signos visibles de lesiones. En esa audiencia se le informó que su juicio no comenzaría antes de junio del próximo año.

Sobre el administrador de fondos de cobertura, que no logró salir bajo fianza, pesaba un cargo de explotación sexual de menores y otro de asociación para delinquir para explotar sexualmente a menores entre 2002 y 2005.

El acusado, que negó los cargos, se enfrentaba a una pena de 45 años de prisión en caso de ser condenado.

Edición Impresa