Después de dos años de pandemia por la enfermedad Covid-19, son varios los estudios científicos que evidencian que las secuelas persistentes en las personas recuperadas de la enfermedad son, entre otras: fatiga, dolor de cabeza, trastorno de atención, caída del cabello, dificultad para respirar y apnea del sueño.
En Panamá, 747 mil 483 personas se han recuperado de la Covid-19, de 758 mil 613 que se han contagiado, según datos del Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud (Minsa) hasta el pasado 9 de enero.
La diferencia entre estas cifras (11 mil 130) corresponde a casos activos y defunciones.
Del total de personas recuperadas de la Covid-19, entre abril de 2021 y marzo de 2022, unas 14 mil 953 han solicitado citas en el centro de contactos del Minsa, para atención en las Clínicas Post Covid-19. Es decir, un 2% de las personas que ha padecido la enfermedad durante los dos años de pandemia.
Un informe de la Dirección Nacional de Planificación del Minsa detalla que 11 mil 777 personas recibieron atención, mil 471 están en el cronograma de citas y el resto (mil 705) no acudió a la cita o todavía no la ha reprogramado.
De igual forma, se precisa que 8 mil 525 citas concretadas se atendieron en instalaciones del Minsa, otras 2 mil 537 en clínicas privadas y 710 en unidades de la Caja de Seguro Social (están por definir cinco atenciones).
Además, se informó que los pacientes mayores de 60 años son los que más solicitaron atención, con 2 mil 160 citas; seguido del grupo etario de 50 a 54 años, con mil 175.
Especialistas en salud pública e infectólogos, entre otros profesionales de la salud, recomiendan dar un mejor seguimiento a todas las personas recuperadas, ya que pueden haber muchas con problemas que no están siendo atendidas.
Los malestares pueden ser duraderos, aun cuando la infección causada por el virus SARS-CoV-2 ya ha sido superada, lo que también se conoce como Covid prolongado, long Covid o Covid largo.
Además, consideran que es importante conocer la realidad de las personas que tienen secuelas prolongadas de la enfermedad, que pueden durar meses o años después de padecerla.
Las Clínicas Post Covid-19 empezaron a funcionar en Panamá en septiembre de 2020. De hecho, Panamá se convirtió en el primer país de Latinoamérica en impulsar y desarrollar estas clínicas al reconocer secuelas en algunos pacientes que habían superado el contagio.

