Las matemáticas se convierten en la herramienta aliada de los gestores de la Operación Panavac-19 para administrar y distribuir las dosis de la vacuna en los circuitos 8-6 y 8-10 (en la provincia de Panamá) y en el 8-1 (distrito de Arraiján, provincia de Panamá Oeste), a propósito de acelerar el proceso.
Las autoridades sanitarias no solo se están basando en los indicadores epidemiológicos de casos y muertes por la enfermedad Covid-19, sino también en la población mayor de 60 años que deben vacunar en cada uno de los circuitos establecidos y la cantidad de dosis disponibles. El resultado de la suma del número de personas a vacunar y las dosis disponibles en el Programa Ampliado de Inmunización del Ministerio de Salud (Minsa) debe cuadrar lo más próximo posible.
Cuando no se cuenta con la cantidad de dosis necesarias para el número de personas que se debe vacunar se avanza al circuito con menos población. Esa es la justificación por la que se pasó al circuito 8-1, y no al 8-7, como estaba previsto.
Eduardo Ortega Barría, asesor del Consorcio de Investigación de Vacunas Covid-19 y secretario nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, explicó que la cantidad de dosis de la vacuna disponibles para la próxima semana —de unas 135 mil— no eran suficientes para aplicar la segunda dosis a la población mayor de 60 años en el circuito 8-6, así como la primera dosis a los docentes y los adultos mayores del 8-10 y 8-7, por lo que se optó por adelantar el circuito 8-1.
“Esa diferencia de dosis y población no permitía hacer la vacunación a partir del 7 de abril de forma simultánea en ambos circuitos [8-10 y 8-7]”, manifestó. En el circuito 8-7 se prevé vacunar a 53 mil 209 mayores de 60 años.
El Minsa informó que en el 8-6 está previsto administrar la segunda dosis a 49 mil adultos mayores; en el 8-10, aplicar la primera dosis a 33 mil 222; y en el 8-1, colocar la primera a 31 mil 648. Los docentes, entre los tres circuitos, son 8 mil.
En resumen, las autoridades aplicarían unas 121 mil 870 dosis en los tres circuitos de las provincias de Panamá y Panamá Oeste.
La segunda dosis para los adultos mayores del circuito 8-8 será aplicada en la semana del 12 de abril.
Disponibilidad de dosis
Datos oficiales del Minsa muestran que hasta ayer en horas de la tarde el país había recibido 421 mil 60 dosis, distribuidas en siete lotes, de los cuales 357 mil 421 dosis han sido aplicadas, es decir, que se dispone de 63 mil 639, a las cuales hoy se le suma el octavo lote de 36 mil 270 que llegó en la madrugada. Es decir, que en total se tienen hoy: 99 mil 909, a las cuales se le debe sumar la próxima semana unas 35 mil 91 dosis, para alcanzar poco más de las 135 mil necesarias para los tres circuitos.
Ortega Barría especificó que todas las dosis que están recibiendo por el momento son de Pfizer/BioNTech. Las dosis de AstraZeneca llegarán entre mediados de abril o mayo, y entre ambas farmacéuticas se espera tener por semana 100 mil dosis.
Más vacunas
Especialistas en salud pública coinciden en que se debe ampliar el portafolio de las vacunas que tiene el país, siempre vigilantes de su eficacia y seguridad para la población.
Jorge Luis Prosperi, especialista en salud pública y miembro del Consejo Consultivo Nacional de Salud, indicó que el país está obligado a ampliar la búsqueda de vacunas y no permanecer “amarrado” a las que oferten los proveedores conocidos. Hay que mirar qué nos pueden ofrecer los chinos o los rusos, pues, con las vacunas que conocemos nunca vamos a alcanzar la meta necesaria, remarcó.
Arturo Rebollón, especialista en salud pública y epidemiólogo, manifestó que las vacunas con las que se amplíe el portafolio deben tener buena evidencia de eficacia y seguridad, ya que no es solo traer vacunas, sino también que cumplan cada uno con sus debidos procesos de evaluación.
Añadió que en estos momentos el país depende de factores externos para tener las vacunas, por ello es importante blindar todo con una buena prevención y educación. El ritmo de vacunación que tiene el país puede mejorar, acotó Rebollón.

