El diagnóstico presentado por la empresa española Ingeniería y Economía del Transporte Terrestre (Ineco) sobre el relleno sanitario de cerro Patacón, en el corregimiento de Ancón, planteó lo que era un secreto a voces: había un mal manejo de desechos en esa zona.
La investigación fue contratada por el Gobierno hace un año y se divulgó el pasado 10 de febrero en Gaceta Oficial, tras ser avalada por el Consejo de Gabinete.
En el estudio, se recomienda tomar acciones “inmediatas” sobre temas como el tratamiento de los lixiviados, instalación de una estación meteorológica, tratamientos de los gases, perseguir la quema clandestina, cierre perimetral del relleno sanitario e instalación de una picadora de llantas.
También se sugiere la contención del deslizamientos de una etapa del área, actualización de la vida útil del relleno, plan de mantenimiento, construcciones viales y revaluación del procedimiento de segregación de los residuos en el lugar.
Llevar a cabo estas tareas ha adquirido cierto grado de dificultad si se toma en cuenta que hay asentamientos ilegales y vertederos clandestinos cerca de este sitio.
Por un lado, está una comunidad de 122 familias que se ubicó a escasos 500 metros del relleno sanitario, cuando la norma establece que la población más cercana debe estar a unos 2 kilómetros de donde se manejan los desechos tóxicos.
Mientras que hay varios vertederos clandestinos en la zona sobre terrenos estatales, sin ningún control sanitario y en los que se deposita basura de toda clase.
No obstante, la resolución publicada en Gaceta señala que 12 entidades tendrán 30 días, a partir de la promulgación del documento, para presentar un plan y los costos sobre tareas específicas que deben cumplir, para mejorar el manejo de desechos y las condiciones humanas en el relleno y sus alrededores.
LAS TAREAS
Por ejemplo, el Ministerio de Salud (Minsa) en ese tiempo debe resolver la solicitud de un permiso de operación solicitado por la concesionaria del relleno sanitario (Urbalia, S.A.), así como determinar si la empresa está amenazando la salud de la población. De ser así, manifiesta, cesar el funcionamiento.
Además, deberá tratar todos los desechos hospitalarios antes de ser depositados en el relleno sanitario.
Al Ministerio de Ambiente le corresponderá determinar los daños ecológicos a la zona y establecer las medidas de mitigación para el establecimiento de la urbanización Génesis, un proyecto del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), donde serán trasladadas familias de Curundú y otras que viven en los alrededores del relleno.
El Miviot tendrá que reubicar los asentamientos informales que serán eliminados por el Ministerio de Seguridad.
Otra entidad como el Ministerio de Obras Públicas tiene como deber licitar una carretera que pase fuera del relleno sanitario y cerrar el tráfico de autos particulares por el perímetro del sitio de manejo de desechos.
También al Ministerio de Economía y Finanzas, a través de la Unidad de Bienes Revertidos, le tocará traspasar los terrenos de cerro Patacón a la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD).
Mientras, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario deberá ordenar la finalización de los vertidos de mataderos a cerro Patacón y el Ministerio de Desarrollo Social tendrá que elaborar un diagnóstico de los pepenadores que están en el área.
La AAUD tendrá un rol determinante en este plan porque tendrá que redactar un manual de operación para el relleno, contener la contaminación de los cauces próximos al lugar y de ser necesario asumir la responsabilidad de cerro Patacón.
Para Eladio Guardia, administrador de la AAUD, ahora mismo cada entidad está trabajando en su respectiva asignación. “En 30 días cada ministerio tiene que entregar su plan y los costos de su propuesta”, señaló.
Según Guardia, cuentan con personal técnico especializado y se apoyarán con otros profesionales si de ser necesario les corresponde asumir la operación del relleno. “El tema es garantizar la salud pública”, acotó.
En tanto, el ministro de Salud, Miguel Mayo, subrayó que el Minsa se está asegurando de que toda la basura hospitalaria que llegue al relleno sanitario esté tratada. “Ya hicimos las licitaciones para este tema”, explicó el funcionario.
Sobre el permiso de operación a Urbalia y el manejo de desechos argumentó que es un asunto en evaluación.
MEDICIÓN DE DAÑOS
Una de las entidades que ha medido el nivel de contaminación en la zona es el Ministerio de Ambiente.
De hecho, se encontraron con que los ríos Cárdenas y Mocambo tienen “elevados” grados de toxicidad debido a la descarga de aguas residuales provenientes del relleno sanitario. Precisamente, ahora implementan un plan para descontaminar ambos cauces, lo que podría tomar hasta dos años.
Eso implicó que unas 34 empresas que vertían aguas de baños portátiles en cerro Patacón ya no podrán hacerlo y, en cambio, se les asignarán otros puntos.
Sobre el plan para mejorar el manejo de desechos en el relleno sanitario, la ministra de Ambiente, Mirei Endara, sostuvo que una “respuesta integral es mejor”, ya que se trata de un tema “complejo” que no solo se relaciona con lo ambiental sino con lo social y la salud de las personas del área.
En tanto, el viceministro de Vivienda, Jorge Luis González, comentó que para la reubicación de las familias de los asentamientos informales en los alrededores del relleno están trabajando en un proyecto de vivienda de unas 300 estructuras. “Aún no ha sido licitado, pero estamos en proceso de planificación del proyecto”, dijo.
En lo que respecta al proyecto Génesis informó que están en proceso de ejecución de las medidas de mitigación para esta urbanización.
Por último, el titular de Desarrollo Social, Alcibiades Vásquez, manifestó que censaron a las personas del lugar para conocer su situación social y entregar el informe a la Presidencia de la República.
“Ese es un lugar deprimente y no apto para que las personas vivan allí. Cada día entran más personas”, dijo.
Conforme a ambientalistas como Susana Serracín, de la Alianza para la Conservación y el Desarrollo, el Gobierno debe velar por la salud y seguridad de la población, razón por la cual hace meses debieron desalojar a los precaristas que viven a metros del relleno sanitario.
“El manejo de los desechos en el relleno no es el óptimo y produce químicos peligrosos”, opinó.
En Patacón se procesan 2 mil 500 toneladas de desechos diarios.
